SEDENA: Vientos de Guerra
CAPISE
Después del operativo militar realizado por el Ejército Federal
mexicano del pasado día 4 de junio dentro del poblado de La Garrucha,
corazón del Caracol del mismo nombre y en los poblados de Hermenegildo
Galeana y San Alejandro, las acciones castrenses no se han detenido,
de hecho, los patrullajes se han intensificado por toda la Selva
Lacandona y la zona Norte del estado de Chiapas, con la novedad que
algunos de los patrullajes se desarrollan como Operativos Mixtos, esto
es, que se incluye policía Federal y/o Estatal.
El pasado 7 de junio, este Centro publicó un informe intitulado La
SEDENA: operación Garrucha, el informe presentaba detalles sobre el
operativo militar del día 4 de junio realizado dentro del Caracol de
La Garrucha, refería también sobre otros operativos militares llevados
a cabo dentro del territorio indígena en los últimos dos meses y
señalaba la ubicación e identificación militar dentro algunas cañadas
de la Selva Lacandona.
El presente informe presenta más piezas del rompecabezas de esta nueva
ofensiva militar centrada de manera muy concreta contra: 1) el
Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); 2) las autoridades
civiles zapatistas y sus bases de apoyo; 3) el proyecto integral que
desarrollan los pueblos zapatistas en el marco de su libre
determinación como pueblos indígenas y; 4) contra el movimiento
nacional en construcción de la Otra Campaña.
Queremos hacer alguna precisión, existen especialistas de tiempo
completo que centran su investigación en las acciones, operaciones y
funciones de las instancias castrenses, , el CAPISE no es un organismo
civil especializado en fuerzas armadas, nosotros hacemos en la medida
de nuestras posibilidades y limitaciones, investigación,
documentación, denuncia y defensa de los Derechos Colectivos de
Pueblos Indígenas, la fuerte ocupación militar en el territorio
indígena de Chiapas y sus terribles impactos en las poblaciones
civiles y en sus derechos humanos y colectivos, nos ha obligado de
hacer un intento por entender quién es esta institución, dónde esta
(posición por posición), cómo identificarla en campo, que hace, qué
lógica tiene su despliegue táctico-militar dentro de un territorio
civil indígena y las afectaciones que padecen las poblaciones civiles
en sus comunidades, entre otras. Nos hemos apoyado en manuales y Web
de la SEDENA, en
el IFAI, en la investigación documental y en la investigación de campo.
Evidentemente tenemos vacíos de información y de comprensión del mundo
castrense, por tanto, presentamos lo que sí observamos y documentamos,
la lectura que le damos a la información concreta documentada y
presentamos también lo que no entendemos de los hechos y datos
documentados in situ y del material bibliográfico.
La Ofensiva
Los constantes patrullajes castrenses y los recientes operativos
militares que tejen la ofensiva en la Selva Lacandona y en una parte
importante de la zona Norte del estado de Chiapas son coordinados
desde cinco grandes instalaciones militares estratégicas.
Ubicación
Instalación Militar
Unidad
Militar
Zona
Militar
Predio Tonina, Ocosingo.
Campo Militar 39-A. Cuartel General de 39ª Zona Militar.
Cuartel General del 31º Batallón de Infantería (31 BI).
31º Batallón de Infantería (31 BI).
Policía Militar (PM)
39ª ZM
San Quintín, Ocosingo.
Campo Militar 39-D.
Cuartel General del 38º Batallón de Infantería (38 BI).
38º Batallón de Infantería (38 BI). Policía Militar (PM)
39ª ZM
Ciudad Comitán, Comitán.
Guarnición Militar
Cuartel General de 15º Regimiento de Caballería Motorizada (15 RCM).
15º Regimiento de Caballería Motorizada (15 RCM).
39ª ZM
Palenque
Guarnición Militar1
Cuartel Militar del 18 Batallón de Infantería (18 BI).
18º Batallón de Infantería (18 BI).
38ª ZM
Tenosique, Tabasco
Cuartel General de 38º Zona Militar
18º BI / 18º RCM,
3er. CIC / 09º RCM, 11º RCM.
38ª ZM
Como mencionamos en el informe SEDENA: Operación Garrucha, los
operativos militares del 4 de junio habían sido ejecutados no sólo por
el 38º Batallón de Infantería (38 BI), también había actuado el 15º
Regimiento de Caballería Motorizada (15º RCM), esta ultima, con
Cuartel General en la Guarnición Militar de Comitán, teniendo también
posición permanente desde hace varios años en zonas fronterizas con
Guatemala y en la Base de Operaciones destacamentada en Amparo
Aguatinta, municipio Maravilla Tenejapa.
El Ejército Federal mexicano ya hizo ajustes, 15º Regimiento de
Caballería Motorizada (15º RCM) destacamentado en Amparo Aguatinta
salió de esa posición y en su lugar entró la 11ª Compañía de
Infantería No Encuadrada (11 CINE), este Centro desconoce si el 15º
Regimiento de Caballería Motorizada (15º RCM) y la 11ª Compañía de
Infantería No Encuadrada (11 CINE) se alternan esta posición o si el
posicionamiento de la 11ª Compañía de Infantería No Encuadrada (11
CINE) pasó a ser permanente en Amparo Aguatinta.
Región Tojolabal de la Selva Lacandona
El Ejército Federal mexicano hizo también dos ajustes en esta región
de la Selva Lacandona.
Sobre el ajuste que se hizo en Amparo Aguatinta. El Cuartel General de
la 11ª Compañía de Infantería No Encuadrada (11 CINE) esta ubicado en
el Campo Militar 39-F en la cabecera municipal de Altamirano, esta
Unidad también tenía posición en El Eden, municipio oficial de Las
Margaritas, en la cañada que camina desde Nuevo Momón hasta Francisco
Villa.
Las posiciones militares destacamentadas en la región Tojolabal que
comprende el Caracol de La Realidad, verificadas en este mes de junio
quedan de la siguiente manera:
1) Rizo de Oro. 91º Batallón de Infantería (91 BI).
El año pasado, esta Unidad (91 BI) y posición militar se compartía con
el 101º Batallón de Infantería (101 BI).
2) Vicente Guerrero. 91º Batallón de Infantería (91 BI).
El año pasado, esta Unidad (91 BI) y posición militar se compartía con
el 101º Batallón de Infantería (101 BI).
3) El Eden. 91º Batallón de Infantería (91 BI).
El año pasado, esta Unidad (91 BI) y posición militar se compartía con
la 11ª Compañía de Infantería No Encuadrada (11 CINE).
4) Nuevo Momón. 31º Batallón de Infantería (31 BI).
Esta Unidad militar (31 BI), tiene su Cuartel General en el Cuartel
General de la 39ª Zona Militar. El año pasado, esta posición (Nuevo
Momón) se compartía entre el 20º Batallón de Infantería (20 BI) y el
91º Batallón de Infantería (91 BI).
5) Aeropuerto Copalar, Comitán. Base Aérea Militar Núm. 17 (BAM 17).
Campo Militar 39-C. Cuartel General del 91º Batallón de Infantería (91
BI).
Como lo mencionamos en el informe intitulado Cara de Guerra2, el 91º
Batallón de Infantería (91º BI) no es una simple Unidad Convencional
de combate, la propia SEDENA los reconoció como una Unidad de Fuerzas
Especiales: "Las Fuerzas Especiales se iniciaron en nuestro Ejército
en 1986, con la creación de un Grupo Especial que se denominó Fuerza
de Intervención Rápida (FIR), cambiando posteriormente su denominación
a Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE)".3. "El 1º de abril de
1997, el 1er Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE)
jurisdiccionado en la III Región Militar, en Sinaloa, pasó su revista
de entrada como Fuerza de Intervención Rápida en Copalar, Chiapas".4
En enero de 2002 se reorganizaron 56 Grupos Aeromóviles de Fuerzas
Especiales (GAFEs) de Región y Zona Militar, integrando tres Cuarteles
Generales de Brigada y Nueve Batallones de Fuerzas Especiales5. La FIR
de Copalar pertenecía a la Tercera Brigada de Fuerzas Especiales.
6) Ciudad de Comitán. Alberga la Guarnición militar. Cuartel Militar
del 15º Regimiento de Caballería Motorizada (15 RCM).
La Guarnición Militar de Comitán y el 15º Regimiento de Caballería
Motorizada (15º RCM) pertenece también a la 39ª Zona Militar. Esta
Unidad militar de avanzada también participó en los operativos
militares del 4 de junio en el territorio de La Garrucha. Tiene una
particularidad especial, opera en dos Zonas Militares distintas, en la
39ª y 38ª Zonas Militares, su posición militar en esta última Zona es
Puente Boca Lacantún.
Mapa Región Tojolabal de la Selva Lacandona
El 38 BI: Cañadas de Taniperlas, Monte Libano y La Garrucha
Como mencionamos en el informe SEDENA: Operación Garrucha, las
posiciones y operativos militares desarrollados en esta región han
sido coordinados en gran medida por el 38º Batallón de Infantería (38
BI), esta Unidad militar se despliega en 7 posiciones militares, cinco
de estas posiciones son de carácter permanente, dos más se alternan
con el 31º Batallón de Infantería (31 BI).
I- Monte Líbano. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Cañada de Taniperlas.
II- Taniperlas. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Cañada de Taniperlas.
Las posiciones militares de Monte Líbano y Taniperla se alternan entre
el 38º Batallón de Infantería (38º BI) y el 31º Batallón de Infantería
(31º BI) cada 4 meses.
III- Racho Península6. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Cañada de
las Placido Flores.
IV- Río Jordán. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Cañada de las Tacitas.
V- Patihuitz. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Cañada de La
Garrucha hasta San Quintín.
VI- La Sultana. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Cañada de La
Garrucha hasta San Quintín.
VII- San Quintín. 38º Batallón de Infantería (38º BI). Policía Militar (PM).
Las posiciones militares de Racho Península, Río Jordán, Patihuitz, La
Sultana y San Quintín son permanentemente operadas por el 38º.
Batallón de Infantería (38º BI).
El Cuartel General del 38º Batallón de Infantería (38 BI) es San Quintín.
Mapa 38 BI: Cañadas de Taniperlas, Monte Libano y La Garrucha
El pueblo de San Quintín padece una de las instalaciones militares más
poderosas que ocupa el Ejército Federal mexicano dentro de la 39ª Zona
Militar. Esta base es el Campo Militar 39-D, tiene Policía Militar
(PM), tiene una Unidad Habitacional (UH) militar, tiene pista aérea
para helicópteros, avionetas y aviones. Actualmente concentra el
Cuartel General del 38º Batallón de Infantería (38 BI).
Los impactos que padecen los pobladores de San Quintín debido la
fuerte ocupación militar saltan a la vista, la cantidad de cantinas,
el alcoholismo, la importación de prostitutas y la prostitución que
alcanzó a mujeres indígenas del pueblo ha conllevado una brutal
descomposición del tejido social y comunitario en niveles lamentables
e indignos para pueblos indígenas. San Quintín y Monte Líbano son la
muestra más elocuente de por qué nunca el Ejército Federal mexicano
debe habitar tierras y territorio civil en el país.
Como lo mencionamos anteriormente, el CAPISE tiene vacíos en la
comprensión de la identificación de Unidades No Convencionales, por
ejemplo, sabemos que el 38º Batallón de Infantería (38 BI) no es una
Unidad Convencional. Por la cantidad de tropa, por su ubicación, por
su despliegue táctico-militar, por la complexión física de los
elementos de su tropa, por el tipo de operaciones y por el sentido de
profundidad que tiene dentro de un Teatro de Operaciones, sabemos que
esta Unidad militar tiene características de Gran Unidad Elemental, de
Gran Unidad Superior y de Fuerza Especial, pero no tenemos la
suficiente información para determinar con precisión la identidad
especial que tiene, lo que sí es de nuestro conocimiento, es que esta
Unidad militar esta preparada para accionar en tiempos de guerra.
La Región Fronteriza con Guatemala
La Ubicación y la Identificación militar documentada por este Centro
en este mismo mes de junio se encuentra de la siguiente manera:
a) Amparo Aguatinta. 11ª Compañía de Infantería No Encuadrada (11 CINE)
La 11ª Compañía de Infantería No Encuadrada (11ª CINE) tiene su
Cuartel General en el Campo militar 39-F, en la cabecera municipal de
Altamirano, Altamirano. Esta Unidad militar tuvo por varios años
también posición en El Vergelito, municipio de Margaritas,
posteriormente tuvo dos nuevos movimientos en coordenada sur: uno, a
la posición de El Eden, municipio del mismo municipio, en la cañada
que camina de Nuevo Momón a Francisco Villa; dos, bajó aún más en el
mismo sentido de la coordenada, instalándose ahora en Amparo
Aguatinta.
b) Maravilla Tenejapa. 12ª Compañía de Infantería No Encuadrada (12 CINE)
c) Puente Río Ixcan. 12ª Compañía de Infantería No Encuadrada (12 CINE)
Amparo Aguatinta, Maravilla Tenejapa y Puente Río Ixcan están ubicados
en la región fronteriza con Guatemala y pertenecen a la 39ª Zona
Militar.
38ª Zona Militar
d) Nuevo Orizaba 8ª Compañía de Infantería No Encuadrada (8 CINE) y,
18º Regimiento de Caballería Motorizada (18 RCM)
e) Benemérito de las Américas. 15ª Compañía de Infantería No
Encuadrada (15 CINE)
f) Boca Lacantún. 15ª Compañía de Infantería No Encuadrada (15 CINE) y,
15º Regimiento de Caballería Motorizada (15 RCM)
Crucero Frontera Corozal. 18º Batallón de Infantería (18 BI)
Frontera Corozal. 18º Batallón de Infantería (18 BI)
18º Regimiento de Caballería Motorizada (18 RCM)
Crucero Nueva Palestina. 18º Batallón de Infantería (18 BI)
Crucero Chancalá. 18º Batallón de Infantería (18 BI)
Palenque. 18º Batallón de Infantería (18 BI)
Tenosique, Tabasco. 18º Batallón de Infantería (18 BI)
18º Regimiento de Caballería Motorizada (18 RCM)
3ª Compañía de Ingenieros de Combate (3 CIC)
9º Regimiento de Caballería Motorizada (9 RCM)
11º Regimiento de Caballería Motorizada (11 RCM)
30º Batallón de Ingenieros de Combate (30 BIC)
Todas estas posiciones pertenecen al 38ª Zona Militar. Tenosique,
Tabasco alberga el Campo Militar 38-A y es el Cuartel General de la
38ª Zona Militar, esta zona opera la parte sur del estado de Tabasco,
la región fronteriza de Chiapas con Guatemala y parte colindante con
el propio estado de Tabasco.
Ver mapa en siguiente página.
Mapa: Región Fronteriza con Guatemala
18º Batallón de Infantería (18 BI)
La Unidad militar perteneciente a la 38ª Zona Militar que ha tenido y
tiene un papel relevante y beligerante en el territorio indígena de la
Selva Lacandona y que ha jugado un papel protagónico en los operativos
militares de los supuestos sembradíos de marihuana en supuestas
tierras de pueblos zapatistas, es el 18º Batallón de Infantería (18
BI), esta Unidad militar esta destacamenda en:
1- Crucero Frontera Corozal.
2- Frontera Corozal.
3- Crucero Nueva Palestina.
4- Crucero Chancalá.
5- Palenque.
6- Tenosique, Tabasco.
Mapa del 18º Batallón de Infantería (18 BI) en Región Fronteriza
La línea roja atraviesa cinco posiciones militares permanentes
destacamentadas dentro de la 38ª Zona Militar, estas cinco posiciones
son del 18º Batallón de Infantería (18 BI).
El 18º Batallón de Infantería (18 BI) tiene su Cuartel General en la
Guarnición militar de Palenque, municipio de Palenque.
31º Batallón de Infantería (31 BI)
El 31º Batallón de Infantería (31º BI) tiene su Cuartel General en el
predio Tonina, Ocosingo, a su vez, Cuartel General de toda la 39ª Zona
militar.
La Unidad militar que coordina la Zona Norte lleva por identidad el
31º Batallón de Infantería (31º BI).
1- Sabanilla. 31º Batallón de Infantería (31º BI).
2- Tila. 31º Batallón de Infantería (31º BI).
3- Yajalón. 31º Batallón de Infantería (31º BI).
El 23 de mayo pasado, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de
Las Casas (FRAY BART), emitió un boletín de prensa donde denunciaba:
"El día de hoy, este Centro de Derechos Humanos recibió comunicación,
vía telefónica, de pobladores de las comunidades Cruz Palenque, Usipá,
Retorno Miguel Alemán y Nuevo Limar, del Municipio de Tila, para
manifestar su preocupación por la presencia armada de elementos del
Ejército Mexicano en el crucero de Cruz Palenque y Usipá, ya que al
parecer realizarían incursiones en las comunidades de Jolaco, Usipá,
Cruz Palenque y Nuevo Limar con motivos desconocidos".
"El temor de las comunidades se debe a que el Ejército Mexicano ha
comenzado a tomar posiciones en distintos puntos del estado, además de
una constante movilización vía terrestre en las comunidades
mencionadas, como no se había visto en varios años. Estos hechos nos
remiten a la reciente incursión militar efectuada en San Jerónimo
Tulijá, Chilón, el pasado 19 de mayo y en comunidades de Venustiano
Carranza, el pasado 22 de mayo"7. (…).
Las movilizaciones militares que refiere el FRAY BART fueron
realizados por el 31º Batallón de Infantería (31 BI) destacamentado en
las posiciones de Sabanilla, Tila y Yajalón, siendo esta Unidad
militar la responsable de los operativos militares que se presentaron
amenazantes en la zona Norte del estado de Chiapas.
4- La Cumbre. 31º Batallón de Infantería (31º BI).
Esta posición por muchos años estuvo en el Crucero Temo, ahora mudó
unos kilómetros más cercano ha Ocosingo, esto es, La Cumbre.
5- Predio Tonina. 31º Batallón de Infantería (31º BI).
Es el Campo Militar 39-A, el Cuartel Militar de toda la 39ª Zona
Militar y del 31º Batallón de Infantería (31 BI). Diversos elementos
de esta Unidad militar son también Policía Militar (PM).
6- Predio Momón (Nuevo Momón). 31º Batallón de Infantería (31º BI).
Esta posición militar fue ocupada por lo menos de 1997 al 2006 por la
Unidad de Fuerzas Especiales denominada Fuerzas de Intervención Rápida
(FIR), esta Unidad fue transformada a Grupo Aeromóvil de Fuerza
Especial (GAFE), era operada por el 91º Batallón de Infantería (91
BI). En el 2007 cambió por el 20º Batallón de Infantería (BI), esa
Unidad también operaba simultáneamente en una zona militar distinta,
la 31ª Zona Militar, tenía posición en la zona Altos de Chiapas y en
Tuxtla Gutiérrez, según fuentes castrenses consultadas, una Unidad
militar que opera en dos zonas militares distintas no es una Unidad
Convencional de Combate, más bien, reviste características de Fuerzas
Especiales. Ahora, esta Unidad es operada por el 31º Batallón de
Infantería (31 BI), Unidad militar coordinada desde el Cuartel General
de la 39 ª Zona Militar en el Predio Tonina.
Mapa del 31º Batallón de Infantería (31 BI)
La Policía Militar
En diversas ocasiones y posiciones el CAPISE ha identificado la
presencia de Policía Militar (PM), una de esas posiciones es en el
Predio Tonina en Ocosingo, Cuartel General de toda la 39ª Zona militar
y del 31º Batallón de Infantería (31 BI).
Según la propia SEDENA, la Policía Militar (PM), el Ejército Federal
mexicano, como cualquier otro Ejército del mundo, precisa de un Cuerpo
Especial para el control del orden, la seguridad interna y externa de
las Unidades de combate y disciplina interna, para esto, existe un
adiestramiento del más alto nivel para conformar Tropas de Policía
Militar (TPM) que les permite desarrollar diversas acciones y
actividades, entre estas:
a)Mantienen el orden en las Unidades de combate;
b)Custodia de prisioneros de guerra;
c)Funciones de Policía Preventiva y Judicial;
d)Control de disturbios civiles, entre otras8.
"La Misión General de la Policía Militar consiste en auxiliar a los
mandos territoriales, de Grandes Unidades o de Instalaciones y
Dependencias, en la vigilancia y el cumplimiento de las disposiciones
relacionadas con la seguridad, la disciplina y el orden (…)".9
"Todas las Grandes Unidades10 deben de contar con el Servicio de
Policía Militar en multipropósito o de aplicación general con respecto
a sus facultades, atribuciones, responsabilidades y funciones que
desempeña". (…)11.
Durante varios años hemos documentado la presencia de la Policía
Militar (PM) dentro del territorio indígena y hemos tenido varias
dudas, una de ellas es la proporción de elementos de una Policía
Militar dentro de una Unidad castrense, por ejemplo, documentamos la
presencia de la Policía Militar (PM) dentro del Cuartel General de la
39ª Zona Militar en el Predio Tonina, en Ocosingo. Esa Policía Militar
(PM) es el 31º Batallón de Infantería (31 BI), esa Unidad militar
tiene posiciones permanentes en Sabanilla, Tila, Yajalón, La Cumbre,
Predio Tonina y Predio Momón, en principio suponíamos que toda la
tropa de esa Unidad militar (31 BI) estaba adiestrada y formaba parte
de la Policía Militar, en la presente investigación hemos descubierto
que estábamos equivocados, no toda esa Unidad militar (31 BI) tiene
ese adiestramiento, pero sí es una Gran Unidad.
Grandes Unidades
El Manual de Operaciones en Campaña de la Secretaría de la Defensa
Nacional (SEDENA), las grandes Unidades de clasifican en Grandes
Unidades Elementales y Grandes Unidades Superiores.
"79. Grandes Unidades Elementales. Las de organización y existencia
permanente; sujetas a planilla orgánica, que bajo un cuartel general
agrupa a un cierto número de pequeñas unidades de combate de las
diversas armas y de apoyo a los diversos servicios. Las Grandes
Unidades Elementales son las Brigadas Independientes y las Divisiones
(...)".12
Según el Manual referido:
82. Son Grandes Unidades Superiores, las que bajo un cuartel general
común, agrupan dos o más grandes unidades elementales o bien dos o más
unidades superiores de menor nivel. Se denominan de la siguiente
manera13:
A- Cuerpo de Ejército. Es la Gran Unidad Superior que agrupa dos o más
Divisiones, del mismo o diferente tipo; también se denomina Cuerpo de
Ejército a la integración, bajo un cuartel general, de dos o más
Brigadas Independientes iguales o diversas entre sí; pueden así mismo,
haber Cuerpos de Ejército que agrupen Divisiones y Brigadas
Independientes simultáneamente. El Cuerpo del Ejército, además de las
Divisiones o Brigadas Independientes que lo integran, debe disponer de
elementos no endivisionados consistentes en Unidades de apoyo de
combate y de servicio14s.
83. Las Grandes Unidades Superiores no responden a planilla orgánica
definida y se crean para la guerra, en cada caso de acuerdo con los
planes correspondientes15.
En enero 2004, este Centro publicó el informe La Ocupación Militar en
Chiapas: el Dilema del Prisionero, la investigación documentó la
presencia de Grandes Unidades Superiores y Elementales. Además de la
descripción que hace el numeral 83 (párrafo anterior) del Manual de
Operaciones en Campaña de la SEDENA, el numeral 82 refiere que "las
Grandes Unidades Superiores tienen un Cuartel General común, agrupan
dos o más Unidades Elementales o bien dos o más Unidades Superiores de
menor nivel (…)", una de las Unidades Superiores documentadas en ese
entonces era el 1er. Cuerpo del Ejército (ICE).
El 1er. Cuerpo del Ejército (ICE) no era una Unidad jurisdiccionada en
la 39ª Zona Militar, tampoco estaba jusdiccionada a la VII Región
Militar, estaba jurisdiccionada al Campo Militar número 1 de la ciudad
de México. Durante la investigación de campo realizada en ese
entonces, se documentó la presencia del 65º. Batallón de Infantería
(65 BI), perteneciente a la 1ª Brigada de Infantería Independiente
(1ªBda. Inf. Indp) del 1er. Cuerpo del Ejército (ICE) en 8 posiciones
militares, esta Unidad mudaba por otra cada 4 meses, el distinvo
militar en la manga izquierda de su uniforme se miraba como se ilustra
en la siguiente la imagen.
Visto en mapa, el despliegue táctico-Militar del 1er Cuerpo del
Ejército (ICE) por lo menos durante el periodo de 2002 a principios de
2006 era el siguiente:
1er Cuerpo del Ejército (ICE)
Mapa elaborado en el año 2005
En ese entonces y a través del IFAI, se le consultó a la SEDENA sobre
las funciones del 1er. Cuerpo del Ejército (ICE), esta explicó que
dicha Unidad no tenía responsabilidad territorial especifica y que
tenía la flexibilidad de operar en cualquier parte del territorio
nacional, añadiendo que tanto funciones como misiones eran las mismas
que desarrollan las Unidades adscritas en el mando territorial16.
Las posiciones de Ocotalito, San Caralampio, Ibarra, Río Corozal y
Santo Tomas se retiraron en febrero de 2006, Monte Libano y Taniperlas
se mantienen. Existe una organización que gradual y paulatinamente fue
mutando en grupo paramilitar ---por lo menos una parte de sus
miembros, no todos---, es la Organización para la Defensa de los
Derechos Indígenas y Campesinos A.C. (OPDDIC) que nació la cañada de
Taniperlas, precisamente donde se mantienen las posiciones de Monte
Liabano y Taniperlas y donde durante años operó el 1er. Cuerpo del
Ejército ICE. Son precisamente este par posiciones las que se
intercalan entre dos Unidades militares de combate, el 31º Batallón de
Infantería (31 BI) con Cuartel General en el Predio Tonina y el 38º
Batallón de Infantería (38 BI) con Cuartel General en San Quintín.
Las Fuerzas Especiales y Convencionales han estado destacamentadas por
años dentro del territorio indígena con dedicatoria al EZLN y a los
pueblos zapatistas, el Ejército Federal mexicano y la Fuerza Aérea de
hoy llevan años en tiempo de ocupación, tienen un adiestramiento más
especializado, tienen modernización de armas y equipo militar con
tecnologia de punta, este es el Ejército que actualmente agrede,
provoca y amenaza al EZLN y a las bases de apoyo zapatistas.
La lógica de los Agrupamientos militares desplegados dentro de un
Teatro de Operaciones ubica sus posiciones militares en forma
escalonada, cada Unidad militar despliega un escalón castrense con un
amenazante sentido de profundida que ahora acompaña con operativos
militares dentro del corazón de los caracoles zapatistas. El
despliegue táctico militar corresponde a una lógica de guerra regular
e irregular. Para muestra… un mapa.
a) Los recuadros por donde pasa la línea rosa pertenecen al 31º
Batallón de Infantería (31 BI) cuyo Cuartel General es el Campo
Militar 39-A, Cuartel General de toda la 39ª Zona Militar. Esta Unidad
de combate contiene Policía Militar (PM). Esta Unidad militar
atraviesa la zona Norte y la selva Lacandona.
b) Los recuadros por donde pasa la línea amarilla pertenecen al 91º
Batallón de Infantería (91 BI), Grupo Aeromovil de Fuerza Especial
(GAFE), tiene su Cuartel General en la Base Aérea Militar Núm. 17 (BAM
17), Campo Militar 39-C. Esa instalación esta marcada con circulo
amarillo.
c) Los recuadros por donde pasa la línea roja pertenecen al 38º
Batallón de Infantería (38 BI) cuyo Cuartel General esta ubicado en el
Campo Militar 39-D en San Quintín, ubicado en la punta de la tercera
flecha roja, a la izquierda. Esta Unidad de combate contiene Policía
Militar (PM).
d) Los recuadros por donde pasa la línea verde pertenecen al 18º
Batallón de Infantería (18 BI) cuyo Cuartel General esta ubicado en la
Guarnición Militar de Paelnque.
En resumen, este Centro observa grupos de Fuerzas Especiales, Policía
Militar (PM), Agrupamientos, Batallones de Infantería (BI),
Regimientos de Caballería Motorizadas (RCM), Regimientos de Artillería
(RA), Compañias de Infantería No Encuadradas (CINE), Batallones de
Ingenieros de Combate (BIC), Compañias de Ingenieros de Combate (CIC),
entre otros, dentro del territorio indígena zapatista. El sentido de
profundidad de las Unidades castrenses y las operaciones recientes que
se observan dentro de un gran Teatro de Operaciones militares es por
demás alarmante, como antes lo fue, el despliegue táctico-militar
corresponde a una lógica de guerra regular e irregular, pero hay un
detalle más, dentro de este ofensivo Teatro de Operaciones militares,
el Ejército Federal mexicano de Felipe Calderon ahora penetra zonas
francas donde supone que un "supuesto enemigo" se mueve.
Si las fuerzas armadas oficiales violentan las zonas francas, se
cierra el espacio de libre movimiento que debe existir en tiempos de
tregua y de paz, se cierra el espacio de lucha civil y pacifica
propuesto por los pueblos zapatistas, se muestra la intransigencia
contra unos pueblos que construyen a sol y sombra un proyecto integral
en materia de libre determinación de pueblos indígenas, se muestra
pues, el rostro intransigente de un gobierno impuesto que reprime y
despoja dentro de una escandalosa impunidad.
No muy se sabe de cierto, sólo se mira y se siente de cierto, es un
viento que ruge dasafiante, es un viento otro… viento de guerra.
Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas A.C.
(CAPISE)
http://www.capise.org.mx/node/82
Adjunto
Vientos de Guerra.doc 3.92 MB
http://www.capise.org.mx/files/Vientos%20de%20Guerra.doc
Mapas
http://capise.org.mx/descargas/capisemapa.zip
http://www.capise.org.mx/node/82
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La sociedad de control presenta, muchos problemas, siendo el primero de ellos su gran déficit democrático. La sociedad de control es incapaz de defender los valores democráticos porque no nace de ideales democráticos, sino impositivos que buscan la eliminación de las autonomías.
martes, julio 08, 2008
miércoles, julio 02, 2008
LOS MOVIMIENTOS SOCIALES FRENTE A LAS ESTRATEGIAS MILITARES
Florencia Copley*
Que los tiempos cambian parece más una frase hecha que una realidad en esta América subordinada a intereses foráneos y sometida a estrategias políticas y económicas diseñadas desde los concentrados grupos de poder. Las condiciones se repiten en una especie de círculo en espiral donde ciertas características mutan mientras el sistema se perpetúa. Analizando la historia del territorio latinoamericano durante las últimas décadas es posible observar matices de cambio en la estrategia de control como así también en las formas creativas de resistencia y lucha contrahegemónica.
Los movimientos sociales que surgieron o cobraron mayor fuerza e identidad en el transcurso de los 15 últimos años del siglo pasado tuvieron que encontrar las formas de enfrentar la avanzada militar que acompañó la profundización del capitalismo neoliberal globalizado y el sistema de exclusión y pobreza. En la intención de articular las diversas experiencias del continente, se realizó en mayo de 2003 en Chiapas el Primer Encuentro Hemisférico frente a la Militarización y en el próximo mes de octubre movimientos, redes y organizaciones volverán a reunirse en el Segundo Encuentro -que esta vez será en Honduras- para dar continuidad al debate y forjar nuevos lazos en la lucha y la resistencia.
Si en los años '60 y '70 la batalla de ideas hallaba su correlato en los movimientos revolucionarios, la guerra de guerrillas y las organizaciones políticas, fueron las sangrientas dictaduras militares latinoamericanas apoyadas por los diferentes gobiernos de los Estados Unidos y su Agencia Central de Inteligencia, los mecanismos más efectivos para acabar con aquellos sueños libertarios.
Cuando el abuso de poder de los gobiernos dictatoriales se tornó insostenible e incluso ya innecesario en la mayoría de los países –la fragmentación del tejido social estaba lograda con la consecuencia de cientos de miles de muertos y desparecidos en la región- llegó entonces el tiempo de las democracias representativas acompañadas de la profundización del capitalismo neoliberal, con la transnacionalización de la economía, el achicamiento del Estado y el auge de las privatizaciones por medio de las cuales los capitales nacionales pasaron a manos extranjeras. Según la investigadora y economista mexicana Ana Esther Ceceña: "La fase neoliberal del capitalismo se ha caracterizado por una profunda transformación de paradigmas tecnológicos, organizativos, políticos y conceptuales con alcance planetario. El escenario del conflicto de clases se modificó tanto social como política y geográficamente, y con él los contenidos, ámbitos y formas de la dominación-resistencia"(1).
En este nuevo contexto, muchos trabajadores pasaron a ser desocupados y campesinos e indígenas fueron desplazados de sus territorios, víctimas del poderío creciente de las empresas en su interés por controlar los recursos naturales de la región. La crisis económica y política comenzó a sentirse en los países latinoamericanos en una especie de efecto dominó, y movimientos sociales urbanos y rurales emergieron en reclamo de justicia y dignidad. Acallar a los pueblos sería ahora una misión de las democracias capitalistas sometidas al imperialismo de la nación más poderosa de un mundo que ya no era bipolar.
La guerra de baja intensidad
Durante la Guerra Fría y frente al triunfo de la Revolución Cubana el 1º de enero de 1959, el enemigo a vencer estaba claro: el comunismo internacional. Pero con la caída de la Unión Soviética y el Muro de Berlín se tornó necesario redefinir el objeto de persecución y así mantener el poder concentrado en quienes lo detentaron con mayor fuerza desde entonces y no parecían dispuestos a perderlo. En un análisis publicado por la revista Voces de Nuestra América, la periodista argentina Stella Calloni sostiene: "El terrorismo de Estado se impuso mediante una serie de dictaduras que ya para los años '70 ocuparon casi todo el mapa regional, mientras que en los '80 la Doctrina de Seguridad Nacional fue remozada y optimizada para el nuevo período de las llamadas 'democracias de seguridad' con el correlato de los Conflictos de Baja Intensidad"(2).
Se establecieron a partir de allí nuevos mecanismos de dominación y control desde los Estados Unidos y se encontraron las formas de aplicar las estrategias que apuntarían ahora a blancos tan confusos y ambiguos como el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado. Según afirma Carlos Fazio en un artículo del diario La Jornada: "Si la Doctrina de Seguridad Nacional fue un instrumento ideológico-militar apto para contrarrestar los movimientos de liberación nacional en los años 60/70, hoy, tras la larga noche de la dictadura del pensamiento único neoliberal, el imperio, las oligarquías vernáculas y sus administradores cipayos han venido trabajando en la construcción social del miedo y de los nuevos enemigos internos para imponer su modelo de dominación"(3).
En las décadas de los '80 y '90 se instala un escenario donde las relaciones económicas establecen el mapa de acciones de las fuerzas coercitivas en cada país. La criminalización de las protestas sociales surgidas en respuesta a la miseria, el hambre y la crisis de legitimidad de los gobiernos fue uno de los mecanismos de persecución que se hizo común en la región. Las democracias debían poder brindar la estabilidad necesaria para el sostenimiento del libre mercado y las empresas transnacionales. Con el Caracazo del '89 y las revueltas populares cada vez más fuertes a mediados de los '90 e inicios del siglo XXI -forzando incluso la salida de presidentes en Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina-, el hastío de los oprimidos se hizo sentir en América Latina.
Para combatir los movimientos insurgentes en el marco de la guerra de baja intensidad, Stella Calloni revela en el artículo mencionado que se destinan fuerzas para operaciones especiales, para asuntos civiles y para operaciones psicológicas dentro de cuatro categorías: "Defensa Interna en el Extranjero: insurgencia y contrainsurgencia; Lucha contra el terrorismo; Operaciones de mantenimiento de la paz; Operaciones de contingencia en tiempo de paz".
Es así que cada pieza aparece ligada a las demás en este rompecabezas geopolítico de la dominación: el modelo económico que profundiza la injusticia, el hambre y la miseria de los pueblos se perpetúa con la estrategia militar y las dimensiones culturales y simbólicas que legitiman el sistema imperante. Como afirma el sociólogo costarricense Gerardo Cerdas, referente de la organización Grito de los Excluidos Mesoamericano: "No podemos ver el crecimiento en la militarización y criminalización de los movimientos de forma aislada. El crecimiento de los presupuestos militares y policíacos, así como de la acción de las fuerzas militar y policial, va de la mano con la expansión del neoliberalismo en toda la región, que se está llevando a cabo sobre una cada vez mayor apropiación y explotación no sólo de la fuerza de trabajo, sino de recursos como el agua, el bosque, la tierra, el petróleo y los minerales, entre otros"(4).
La insurgencia como respuesta
En diciembre del año 1993, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) decía "¡Basta!" en su Primera Declaración de la Selva Lacandona, exigiendo justicia y dignidad a los responsables de "saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importarles que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos".
Hacía diez años que estaban preparándose en las montañas y selvas de Chiapas, formando un ejército de desposeídos -en su mayoría indígenas- que haría su primer histórico levantamiento el 1º de enero de 1994 en San Cristóbal de las Casas. El reclamo genuino surgía de 500 años de explotación y el grito que predicaron fue "Vivir por la Patria o Morir por la Libertad". El Subcomandante Insurgente Marcos, sostuvo más de una vez lo que afirmaba la Segunda Declaración de la Selva Lacandona dada a conocer por el Comité Clandestino y la Comandancia General en junio de 1994: "Nuestro camino de fuego se abrió ante la imposibilidad de luchar pacíficamente por derechos elementales del ser humano".
Si bien los zapatistas hicieron su aparición pública como ejército, puede decirse que ante todo son un movimiento de comunidades organizadas. Mandar obedeciendo es su lema que responde a una forma de organización donde se aplica algo que para otros sería imposible: "manda el pueblo y el gobierno obedece". Por eso, seguramente para "el mal gobierno" lo más peligroso del zapatismo no sea su ejército.
Desde aquel primer levantamiento, el EZLN y las comunidades zapatistas han atravesado diversas etapas, de clandestinidad y visibilidad, de establecimiento de mecanismos de comunicación y colaboración con la sociedad mexicana y el mundo, de procesos organizativos como las Juntas de Buen Gobierno y los Caracoles, y hasta de promoción de La Otra Campaña -"desde abajo y a la izquierda"- por los 31 estados nacionales. Como dice la periodista y educadora popular argentina Claudia Korol: "la 'rebelión permanente' de los indígenas de Chiapas inauguró el nuevo ciclo de revoluciones en América Latina"(5).
Por su vida insurrecta y digna son desde su aparición víctimas de persecuciones y operaciones de contrainsurgencia de diverso tipo que no cesan: violaciones, secuestros, encarcelamientos, muertes, desplazamientos, incursiones de paramilitares y fuerzas represivas en su territorio, provocación a poblados vecinos para fomentar la intolerancia hacia las comunidades zapatistas, infiltraciones en la región bajo pretexto de acuerdos de cooperación o investigación, planes regionales de infraestructura que arrasarían con las comunidades del sur mexicano e iniciativas militares apoyadas por los Estados Unidos en la lucha contra el narcoterrorismo.
"La militarización del país bajo el régimen de Felipe Calderón alcanza en Chiapas su máxima expresión, ya que allí se concentran de manera combinada las distintas expresiones de las fuerzas coercitivas del Estado mexicano: Ejército, Marina y las diversas policías, a lo que se suma ahora la reactivación de antiguas estructuras paramilitares y la presencia in situ de elementos de los 'cuerpos de paz' estadounidenses", afirma Carlos Fazio en otro artículo de La Jornada(6). En esta escalada militarista se inserta la Iniciativa Mérida o Plan México, que es una réplica del Plan Colombia y significa un paquete de "ayuda" militar que brindarían los Estados Unidos a México por 350 millones de dólares (el Congreso solicitó 500 millones para el año fiscal pero el Senado estadounidense recortó el monto) y la entrega en "especie" de equipo y tecnología de comunicaciones, y adiestramiento policial y militar.
Campesinado en resistencia
Durante la década del '90, Argentina fue ejemplo de la aplicación extrema de las políticas neoliberales impulsadas por los organismos financieros internacionales para los países de América Latina. Fue la época del "uno a uno" del peso con el dólar, las privatizaciones de las empresas estatales y el inicio del modelo de monocultivos sojeros en todo el territorio nacional, del que pueden verse sus terribles consecuencias sociales y ambientales.
En ese contexto, el 4 de agosto de 1990 surge formalmente el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase), que actualmente -en su fracción alineada al Movimiento Internacional La Vía Campesina- reúne a 18.000 familias campesinas de esa provincia argentina decididas a luchar por la tierra frente a la apropiación por parte de grandes latifundistas y empresas transnacionales, la deforestación indiscriminada y el consecuente desplazamiento de los pobladores rurales hacia los centros urbanos cada vez más empobrecidos. Hoy, el principal enemigo del Mocase y del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) -que se formó posteriormente integrando al Mocase y a otras agrupaciones campesinas de siete provincias con un total de cerca de 500.000 familias -es el avance de las fronteras del monocultivo de la soja.
Algunos años atrás, el 14 de enero de 1984, nacía el más grande movimiento campesino organizado de América Latina: el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, cuyos integrantes habían tenido desde 1979 experiencias de ocupaciones de tierra de forma espontánea y tiempo después decidieron organizarse multiplicando sus acciones en la lucha por la Reforma Agraria.
A pesar de que tienen en común un campesinado desposeído que busca la soberanía alimentaria y formas de organización similares, horizontales, construidas sobre las comunidades de base, el Mocase Vía Campesina (VC) se diferencia del MST en que hasta el momento su tarea no es ocupar tierras sino defenderlas de quienes los quieren expulsar.
Sin embargo, en un artículo publicado recientemente por el periódico argentino MU, Ángel Strapazzón, uno de los referentes del Mocase VC, reveló que actualmente el MNCI se encuentra estudiando la toma "de casi 6.000 hectáreas" para que "un total de 10.000 familias que viven en los suburbios de grandes ciudades del país vuelvan al campo"(7).
En el año 1998, la defensa que realizaron los campesinos del Mocase en la localidad de La Simona, Los Juríes (límite con la provincia de Santa Fe), deteniendo las topadoras que avanzaron sobre las viviendas derribando a su paso árboles y cercos, fue símbolo de resistencia y una demostración de lo que las comunidades organizadas pueden lograr. Pero la lucha no cesa y los hostigamientos a las poblaciones campesinas continúan no sólo en Santiago del Estero sino en todo el territorio nacional. Jorge Rulli, integrante del Grupo de Reflexión Rural, explica que "en provincias como el norte de Córdoba, Formosa, Santiago (del Estero), Chaco, está apareciendo gente que tiene títulos de tierras que están ocupadas desde hace muchísimos años. Hay oficinas públicas que están de acuerdo con estos sectores productores de soja para proveerlos de títulos habilitantes.
Lo que ocurre es que hay una gran demanda de tierras para hacer soja, porque la soja tiene un precio desmesurado, entonces es muy difícil de parar esto y por supuesto esta gente actúa sin escrúpulos, están contrantado guardias blancos, ha habido gente herida, usan escaramuzas para sacar a los campesinos de sus tierras".
Apenas unos meses después de la creación del Mocase, el 22 de enero de 1991, la policía de la provincia de Santiago del Estero creaba el Grupo Especial de Táctica Operacional de Alto Riesgo (GETOAR), que bajo el lema "Orden, Paz y Seguridad para el pueblo santiagueño" se ocupó desde entonces de intimidar, perseguir y asesinar a campesinos e indígenas de la provincia.
Pero la estrategia de hostigamiento es la misma en todas las comunidades a lo largo del país. Policías, paramilitares y "matones" actúan impunemente violando las viviendas de las familias campesinas, causando desalojos, robando y matando sus animales, amenazando, torturando y encarcelando a sus líderes, en complicidad con los gobiernos provinciales de turno.
Para Ysamael Sánchez, del Movimiento Campesino de Córdoba, que integra también el MNCI, "el problema de tierras es gravísimo y un punto clave. El camino es estar juntos, organizados y enfrentar con lucha, no hay otra. Hemos enfrentado a empresarios y hasta a la policía cuando nos van a desalojar. Eso es lo básico de estar juntos, pensar que individualmente no tenemos peso, nos pasan por arriba como si nada. Hemos aprendido que, como se dice, la unión hace la fuerza".
Cuando el terror es ley
Si bien al interior de cada país las fuerzas coercitivas actúan conforme a los mecanismos establecidos por sus Estados, es indudable que la política internacional imperialista de Estados Unidos influye en la región latinoamericana tanto como lo hacía durante la Guerra Fría mediante la Doctrina de Seguridad Nacional, encontrando actualmente diversos frentes a través de los cuales ejercer su hegemonía, como los son el militar, el económico y el cultural y simbólico, donde los protagonistas principales son claramente los medios masivos de comunicación. En este mapa hegemónico, la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado se ha convertido en los últimos años en la bandera utilizada por George Bush y su gobierno para lograr la obtención de presupuesto militar, apoyo internacional e injerencia extraterritorial.
Sin embargo, la persecución a supuestos terroristas que se ha reforzado a partir del ataque a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, tiene como antecedentes un conjunto de leyes de inmigración. El 24 de abril de 1996, el presidente Bill Clinton convirtió en ley el Acta Anti–Terrorismo y de Pena de Muerte Efectiva (Anti-Terrorism And Effective Death Penalty Act – AEDPA). Como señala una investigación realizada por el colectivo de comunicación Red Eco Alternativo: "El Acta del '96, cuyo propósito es 'frenar el financiamiento de organizaciones terroristas', (...) define que cualquiera que cometa actos contra la 'seguridad nacional' es considerado terrorista. Pero si se tiene paciencia y se sigue leyendo, se encontrará que define 'seguridad nacional' como la 'defensa, seguridad e intereses económicos de Estados Unidos'. O sea que quien ataca de casi cualquier forma los intereses económicos de Estados Unidos puede ser considerado un terrorista"(8).
Claro que los atentados del 11/9 facilitaron que el combate al terrorismo adquiera características más represivas y que 45 días después, el 26 de octubre de 2001 se promulgara la Ley Patriótica o Acta Patriótica (denominada en inglés "USA PATRIOT Act"), con competencia extraterritorial. La investigación de Red Eco sostiene que "La Patriotic Act, entre otras cosas, amplía las facultades del Presidente, de la justicia militar, y de las autoridades policiales. Confiere a las autoridades federales atribuciones amplias para vigilar e interceptar comunicaciones, tipifica nuevos delitos y establece nuevas penas aplicables a terroristas nacionales e internacionales".
Pero la aprobación de leyes antiterroristas no se quedó en las fronteras de Estados Unidos. El 3 de junio de 2002 la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó la Convención Interamericana contra el Terrorismo que entró en vigor el 7 de octubre de 2003 y tiene como objetivo que todos los estados americanos sancionen leyes antiterroristas que permitan un sistema continental de represión al terrorismo, sin limitaciones como el secreto bancario o el derecho de asilo.
En ese marco y bajo presiones de los Estados Unidos y organismos financieros internacionales, en julio de 2007 se sanciona en Argentina, de manera prácticamente silenciosa, la Ley Antiterrorista (Ley 26.268). Numerosos organismos de derechos humanos alertaron sobre el peligro de esta ley y organizaciones de la sociedad civil se convocaron en un seminario internacional para debatir las implicancias de esta legislación en materia de derechos civiles. Para Stella Calloni "la gravedad de esta situación radica en que nunca se determinó a qué se refiere el término terrorismo, tan ambiguamente utilizado por Estados Unidos y especialmente en un país como Argentina, donde 30 mil personas fueron desaparecidas en nombre del combate al terrorismo en tiempos de la Guerra Fría. No sabemos de qué se trata la norma de esta ley que habla de 'prevenir, sancionar y eliminar el terrorismo', sin explicar sobre lo que se está hablando"(9).
Existen ya en América Latina casos donde la aplicación de las leyes antiterroristas apuntan claramente a criminalizar y perseguir a miembros de organizaciones y movimientos sociales acusándolos de terroristas. En Chile, la Ley Antiterrorista data de los tiempos de la dictadura de Augusto Pinochet y, aunque con leves modificaciones, continúa en vigencia. Haciendo uso de esta ley y con testigos de los que se ocultó su identidad (llamados "testigos sin rostro") fueron condenados por "incendio terrorista" y continúan presos por el caso del Fundo Poluco Pidenco, en manos de la empresa Forestal Mininco, los indígenas del Pueblo Mapuche: Patricia Troncoso (quien sostuvo una huelga de hambre por 101 días llegando al borde de la muerte), José Huenchunao, Jaime Marileo, Juan Carlos Huenulao y Juan Patricio Marileo. Pese al compromiso de la presidenta Michelle Bachelet de no volver a recurrir a la ley antiterrorista en los conflictos de tierra con el Pueblo Mapuche, el ex presidente de la comunidad de Tricauco, Luis Catrimil Huenupe, de 60 años, fue condenado recientemente a cuatro años y un día de prisión por el mismo cargo de "incendio terrorista".
Otro caso de aplicación de la Ley Antiterrorista fue el de la ciudad de Suchitoto, en El Salvador, país que el 21 de septiembre del año 2006 aprobó la llamada Ley Especial contra Actos de Terrorismo, cuyo artículo 6 establece: "El que participare en forma individual o colectiva en tomas u ocupaciones de ciudades, poblados, edificios o instalaciones privadas, lugares de uso público, sedes diplomáticas, o de lugares destinados a cualquier culto religioso, sea total o parcialmente, empleando para ello armas, explosivos u artículos similares, afectando de esa manera el normal desarrollo de las funciones u actividades de los habitantes, personal o usuarios, será sancionado con prisión de veinticinco a treinta años".
Sin embargo, el 2 de julio de 2007, no estaban armadas ni atentaron contra nada ni contra nadie las organizaciones sociales comunitarias que participaban de una protesta pacífica frente al lanzamiento de la Política Nacional de Descentralización y la inauguración de un proyecto de agua que realizaría el presidente Elías Antonio Saca, cuando la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) perteneciente a la Policía Nacional Civil (PNC) detuvo violentamente a 14 personas que fueron acusadas de terrorismo, amenazadas de muerte y sometidas a hostigamientos físicos y psicológicos.
La lucha contra la militarización
En respuesta a las estrategias militares, en cada país de América Latina y el Caribe han surgido movimientos de resistencia de mayor o menor confrontación. Algunos de ellos han trascendido sus fronteras llevando su mensaje a través de redes en todo el mundo -como los zapatistas- o integrándose a movimientos internacionales -como el Mocase VC- pero las experiencias que viven las diversas comunidades se repiten en tanto el sistema de dominación y violencia se reproduce.
Reconociendo la importancia de compartir esas vivencias y de hacer común la información sobre los avances militaristas en la región, los primeros días de mayo del año 2003, organizaciones indígenas, campesinas y sociales; personalidades, académicos e intelectuales; periodistas y medios alternativos de comunicación; centros de derechos humanos, de desarrollo, de investigación y por la cultura de paz; cooperativas y comunidades afectadas por la militarización; viudas, desplazados, familiares de desaparecidos, organizaciones de mujeres, jóvenes y sindicatos, se reunieron en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el Primer Encuentro Hemisférico frente a la Militarización, en medio de fuertes operativos militares y paramilitares que se llevaban adelante contra las comunidades zapatistas, algunas de las cuales habían tenido que desplazarse hacia los Montes Azules.
Aquel primer Encuentro en territorio chiapaneco, impregnado del espíritu del EZLN, permitió socializar experiencias, denunciar violaciones a los derechos humanos, compartir información y articular una lucha contra el militarismo dando nacimiento a la Campaña por la Desmilitarización de las Américas (CADA).
Este año, bajo la consigna "Para callar las armas hablemos los pueblos", se realizará en La Esperanza, Honduras, entre el 3 y el 5 de octubre (unos días antes del Foro Social Guatemala) el Segundo Encuentro Hemisférico frente a la Militarización, que pretende retomar el debate sobre la actual situación regional con la aprobación de las leyes antiterroristas, los planes militares como el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida, la reactivación de la IV Flota de los Estados Unidos, la presencia de la Misión de las Naciones Unidas de Estabilización de Haití (MINUSTAH), la lucha contra los operativos militares conjuntos, la incursión de militares estadounidenses y el establecimiento o mantenimiento de bases norteamericanas, el funcionamiento de la Escuela de las Américas y la ILEA, la persecución a campesinos, indígenas y miembros de movimientos sociales, a los que se criminaliza por defender sus derechos y su territorio o por perseguir una paz con justicia y dignidad.
Analizar en conjunto las estrategias militares hegemónicas y conocer las experiencias de lucha y resistencia de los diferentes países presentes en el Encuentro será una forma de renovar y fortalecer articulaciones que trabajen por impedir la avanzada imperialista en América Latina y el Caribe.
(*) Periodista de NuestraAmerica.info
Notas:
(1) Ana Esther Ceceña, La guerra por el agua y la vida, Coordinadora de defensa del agua y la vida, Cochabamba, 2004.
(2) Stella Calloni, "Contrainsurgencia: La era de las democracias de seguridad", Revista Voces de Nuestra América, Nº7, Julio de 2005.
(3) Carlos Fazio, "Miedo y dominación", Diario La Jornada, México, 28 de Enero de 2008.
(4) Gerardo Cerdas, "Militarización y criminalización de los movimientos sociales", publicado en Minga Informativa:
www.movimientos.org, 9 de Abril de 2008.
(5) Claudia Korol, Caleidoscopio de Rebeldías, América Libre, Argentina, 2006.
(6) Carlos Fazio, "El Calendario Chiapaneco", Diario La Jornada, México, 14 de enero de 2008.
(7) _. "Maldita soja. La lucha del Movimiento Campesino de Santiago del Estero", Periódico Mu, Nº14, Abril 2008.
(8) Red Eco Alternativo, Leyes del Terror, Eco Ediciones, Colección El Ojo en la Lupa, Argentina, 2007.
(9) Ver información y ponencias del Seminario en: http://www.mopassol.com.ar http://ecaminos.org:80/leer.php/5126
Que los tiempos cambian parece más una frase hecha que una realidad en esta América subordinada a intereses foráneos y sometida a estrategias políticas y económicas diseñadas desde los concentrados grupos de poder. Las condiciones se repiten en una especie de círculo en espiral donde ciertas características mutan mientras el sistema se perpetúa. Analizando la historia del territorio latinoamericano durante las últimas décadas es posible observar matices de cambio en la estrategia de control como así también en las formas creativas de resistencia y lucha contrahegemónica.
Los movimientos sociales que surgieron o cobraron mayor fuerza e identidad en el transcurso de los 15 últimos años del siglo pasado tuvieron que encontrar las formas de enfrentar la avanzada militar que acompañó la profundización del capitalismo neoliberal globalizado y el sistema de exclusión y pobreza. En la intención de articular las diversas experiencias del continente, se realizó en mayo de 2003 en Chiapas el Primer Encuentro Hemisférico frente a la Militarización y en el próximo mes de octubre movimientos, redes y organizaciones volverán a reunirse en el Segundo Encuentro -que esta vez será en Honduras- para dar continuidad al debate y forjar nuevos lazos en la lucha y la resistencia.
Si en los años '60 y '70 la batalla de ideas hallaba su correlato en los movimientos revolucionarios, la guerra de guerrillas y las organizaciones políticas, fueron las sangrientas dictaduras militares latinoamericanas apoyadas por los diferentes gobiernos de los Estados Unidos y su Agencia Central de Inteligencia, los mecanismos más efectivos para acabar con aquellos sueños libertarios.
Cuando el abuso de poder de los gobiernos dictatoriales se tornó insostenible e incluso ya innecesario en la mayoría de los países –la fragmentación del tejido social estaba lograda con la consecuencia de cientos de miles de muertos y desparecidos en la región- llegó entonces el tiempo de las democracias representativas acompañadas de la profundización del capitalismo neoliberal, con la transnacionalización de la economía, el achicamiento del Estado y el auge de las privatizaciones por medio de las cuales los capitales nacionales pasaron a manos extranjeras. Según la investigadora y economista mexicana Ana Esther Ceceña: "La fase neoliberal del capitalismo se ha caracterizado por una profunda transformación de paradigmas tecnológicos, organizativos, políticos y conceptuales con alcance planetario. El escenario del conflicto de clases se modificó tanto social como política y geográficamente, y con él los contenidos, ámbitos y formas de la dominación-resistencia"(1).
En este nuevo contexto, muchos trabajadores pasaron a ser desocupados y campesinos e indígenas fueron desplazados de sus territorios, víctimas del poderío creciente de las empresas en su interés por controlar los recursos naturales de la región. La crisis económica y política comenzó a sentirse en los países latinoamericanos en una especie de efecto dominó, y movimientos sociales urbanos y rurales emergieron en reclamo de justicia y dignidad. Acallar a los pueblos sería ahora una misión de las democracias capitalistas sometidas al imperialismo de la nación más poderosa de un mundo que ya no era bipolar.
La guerra de baja intensidad
Durante la Guerra Fría y frente al triunfo de la Revolución Cubana el 1º de enero de 1959, el enemigo a vencer estaba claro: el comunismo internacional. Pero con la caída de la Unión Soviética y el Muro de Berlín se tornó necesario redefinir el objeto de persecución y así mantener el poder concentrado en quienes lo detentaron con mayor fuerza desde entonces y no parecían dispuestos a perderlo. En un análisis publicado por la revista Voces de Nuestra América, la periodista argentina Stella Calloni sostiene: "El terrorismo de Estado se impuso mediante una serie de dictaduras que ya para los años '70 ocuparon casi todo el mapa regional, mientras que en los '80 la Doctrina de Seguridad Nacional fue remozada y optimizada para el nuevo período de las llamadas 'democracias de seguridad' con el correlato de los Conflictos de Baja Intensidad"(2).
Se establecieron a partir de allí nuevos mecanismos de dominación y control desde los Estados Unidos y se encontraron las formas de aplicar las estrategias que apuntarían ahora a blancos tan confusos y ambiguos como el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado. Según afirma Carlos Fazio en un artículo del diario La Jornada: "Si la Doctrina de Seguridad Nacional fue un instrumento ideológico-militar apto para contrarrestar los movimientos de liberación nacional en los años 60/70, hoy, tras la larga noche de la dictadura del pensamiento único neoliberal, el imperio, las oligarquías vernáculas y sus administradores cipayos han venido trabajando en la construcción social del miedo y de los nuevos enemigos internos para imponer su modelo de dominación"(3).
En las décadas de los '80 y '90 se instala un escenario donde las relaciones económicas establecen el mapa de acciones de las fuerzas coercitivas en cada país. La criminalización de las protestas sociales surgidas en respuesta a la miseria, el hambre y la crisis de legitimidad de los gobiernos fue uno de los mecanismos de persecución que se hizo común en la región. Las democracias debían poder brindar la estabilidad necesaria para el sostenimiento del libre mercado y las empresas transnacionales. Con el Caracazo del '89 y las revueltas populares cada vez más fuertes a mediados de los '90 e inicios del siglo XXI -forzando incluso la salida de presidentes en Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina-, el hastío de los oprimidos se hizo sentir en América Latina.
Para combatir los movimientos insurgentes en el marco de la guerra de baja intensidad, Stella Calloni revela en el artículo mencionado que se destinan fuerzas para operaciones especiales, para asuntos civiles y para operaciones psicológicas dentro de cuatro categorías: "Defensa Interna en el Extranjero: insurgencia y contrainsurgencia; Lucha contra el terrorismo; Operaciones de mantenimiento de la paz; Operaciones de contingencia en tiempo de paz".
Es así que cada pieza aparece ligada a las demás en este rompecabezas geopolítico de la dominación: el modelo económico que profundiza la injusticia, el hambre y la miseria de los pueblos se perpetúa con la estrategia militar y las dimensiones culturales y simbólicas que legitiman el sistema imperante. Como afirma el sociólogo costarricense Gerardo Cerdas, referente de la organización Grito de los Excluidos Mesoamericano: "No podemos ver el crecimiento en la militarización y criminalización de los movimientos de forma aislada. El crecimiento de los presupuestos militares y policíacos, así como de la acción de las fuerzas militar y policial, va de la mano con la expansión del neoliberalismo en toda la región, que se está llevando a cabo sobre una cada vez mayor apropiación y explotación no sólo de la fuerza de trabajo, sino de recursos como el agua, el bosque, la tierra, el petróleo y los minerales, entre otros"(4).
La insurgencia como respuesta
En diciembre del año 1993, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) decía "¡Basta!" en su Primera Declaración de la Selva Lacandona, exigiendo justicia y dignidad a los responsables de "saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importarles que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos".
Hacía diez años que estaban preparándose en las montañas y selvas de Chiapas, formando un ejército de desposeídos -en su mayoría indígenas- que haría su primer histórico levantamiento el 1º de enero de 1994 en San Cristóbal de las Casas. El reclamo genuino surgía de 500 años de explotación y el grito que predicaron fue "Vivir por la Patria o Morir por la Libertad". El Subcomandante Insurgente Marcos, sostuvo más de una vez lo que afirmaba la Segunda Declaración de la Selva Lacandona dada a conocer por el Comité Clandestino y la Comandancia General en junio de 1994: "Nuestro camino de fuego se abrió ante la imposibilidad de luchar pacíficamente por derechos elementales del ser humano".
Si bien los zapatistas hicieron su aparición pública como ejército, puede decirse que ante todo son un movimiento de comunidades organizadas. Mandar obedeciendo es su lema que responde a una forma de organización donde se aplica algo que para otros sería imposible: "manda el pueblo y el gobierno obedece". Por eso, seguramente para "el mal gobierno" lo más peligroso del zapatismo no sea su ejército.
Desde aquel primer levantamiento, el EZLN y las comunidades zapatistas han atravesado diversas etapas, de clandestinidad y visibilidad, de establecimiento de mecanismos de comunicación y colaboración con la sociedad mexicana y el mundo, de procesos organizativos como las Juntas de Buen Gobierno y los Caracoles, y hasta de promoción de La Otra Campaña -"desde abajo y a la izquierda"- por los 31 estados nacionales. Como dice la periodista y educadora popular argentina Claudia Korol: "la 'rebelión permanente' de los indígenas de Chiapas inauguró el nuevo ciclo de revoluciones en América Latina"(5).
Por su vida insurrecta y digna son desde su aparición víctimas de persecuciones y operaciones de contrainsurgencia de diverso tipo que no cesan: violaciones, secuestros, encarcelamientos, muertes, desplazamientos, incursiones de paramilitares y fuerzas represivas en su territorio, provocación a poblados vecinos para fomentar la intolerancia hacia las comunidades zapatistas, infiltraciones en la región bajo pretexto de acuerdos de cooperación o investigación, planes regionales de infraestructura que arrasarían con las comunidades del sur mexicano e iniciativas militares apoyadas por los Estados Unidos en la lucha contra el narcoterrorismo.
"La militarización del país bajo el régimen de Felipe Calderón alcanza en Chiapas su máxima expresión, ya que allí se concentran de manera combinada las distintas expresiones de las fuerzas coercitivas del Estado mexicano: Ejército, Marina y las diversas policías, a lo que se suma ahora la reactivación de antiguas estructuras paramilitares y la presencia in situ de elementos de los 'cuerpos de paz' estadounidenses", afirma Carlos Fazio en otro artículo de La Jornada(6). En esta escalada militarista se inserta la Iniciativa Mérida o Plan México, que es una réplica del Plan Colombia y significa un paquete de "ayuda" militar que brindarían los Estados Unidos a México por 350 millones de dólares (el Congreso solicitó 500 millones para el año fiscal pero el Senado estadounidense recortó el monto) y la entrega en "especie" de equipo y tecnología de comunicaciones, y adiestramiento policial y militar.
Campesinado en resistencia
Durante la década del '90, Argentina fue ejemplo de la aplicación extrema de las políticas neoliberales impulsadas por los organismos financieros internacionales para los países de América Latina. Fue la época del "uno a uno" del peso con el dólar, las privatizaciones de las empresas estatales y el inicio del modelo de monocultivos sojeros en todo el territorio nacional, del que pueden verse sus terribles consecuencias sociales y ambientales.
En ese contexto, el 4 de agosto de 1990 surge formalmente el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase), que actualmente -en su fracción alineada al Movimiento Internacional La Vía Campesina- reúne a 18.000 familias campesinas de esa provincia argentina decididas a luchar por la tierra frente a la apropiación por parte de grandes latifundistas y empresas transnacionales, la deforestación indiscriminada y el consecuente desplazamiento de los pobladores rurales hacia los centros urbanos cada vez más empobrecidos. Hoy, el principal enemigo del Mocase y del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) -que se formó posteriormente integrando al Mocase y a otras agrupaciones campesinas de siete provincias con un total de cerca de 500.000 familias -es el avance de las fronteras del monocultivo de la soja.
Algunos años atrás, el 14 de enero de 1984, nacía el más grande movimiento campesino organizado de América Latina: el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, cuyos integrantes habían tenido desde 1979 experiencias de ocupaciones de tierra de forma espontánea y tiempo después decidieron organizarse multiplicando sus acciones en la lucha por la Reforma Agraria.
A pesar de que tienen en común un campesinado desposeído que busca la soberanía alimentaria y formas de organización similares, horizontales, construidas sobre las comunidades de base, el Mocase Vía Campesina (VC) se diferencia del MST en que hasta el momento su tarea no es ocupar tierras sino defenderlas de quienes los quieren expulsar.
Sin embargo, en un artículo publicado recientemente por el periódico argentino MU, Ángel Strapazzón, uno de los referentes del Mocase VC, reveló que actualmente el MNCI se encuentra estudiando la toma "de casi 6.000 hectáreas" para que "un total de 10.000 familias que viven en los suburbios de grandes ciudades del país vuelvan al campo"(7).
En el año 1998, la defensa que realizaron los campesinos del Mocase en la localidad de La Simona, Los Juríes (límite con la provincia de Santa Fe), deteniendo las topadoras que avanzaron sobre las viviendas derribando a su paso árboles y cercos, fue símbolo de resistencia y una demostración de lo que las comunidades organizadas pueden lograr. Pero la lucha no cesa y los hostigamientos a las poblaciones campesinas continúan no sólo en Santiago del Estero sino en todo el territorio nacional. Jorge Rulli, integrante del Grupo de Reflexión Rural, explica que "en provincias como el norte de Córdoba, Formosa, Santiago (del Estero), Chaco, está apareciendo gente que tiene títulos de tierras que están ocupadas desde hace muchísimos años. Hay oficinas públicas que están de acuerdo con estos sectores productores de soja para proveerlos de títulos habilitantes.
Lo que ocurre es que hay una gran demanda de tierras para hacer soja, porque la soja tiene un precio desmesurado, entonces es muy difícil de parar esto y por supuesto esta gente actúa sin escrúpulos, están contrantado guardias blancos, ha habido gente herida, usan escaramuzas para sacar a los campesinos de sus tierras".
Apenas unos meses después de la creación del Mocase, el 22 de enero de 1991, la policía de la provincia de Santiago del Estero creaba el Grupo Especial de Táctica Operacional de Alto Riesgo (GETOAR), que bajo el lema "Orden, Paz y Seguridad para el pueblo santiagueño" se ocupó desde entonces de intimidar, perseguir y asesinar a campesinos e indígenas de la provincia.
Pero la estrategia de hostigamiento es la misma en todas las comunidades a lo largo del país. Policías, paramilitares y "matones" actúan impunemente violando las viviendas de las familias campesinas, causando desalojos, robando y matando sus animales, amenazando, torturando y encarcelando a sus líderes, en complicidad con los gobiernos provinciales de turno.
Para Ysamael Sánchez, del Movimiento Campesino de Córdoba, que integra también el MNCI, "el problema de tierras es gravísimo y un punto clave. El camino es estar juntos, organizados y enfrentar con lucha, no hay otra. Hemos enfrentado a empresarios y hasta a la policía cuando nos van a desalojar. Eso es lo básico de estar juntos, pensar que individualmente no tenemos peso, nos pasan por arriba como si nada. Hemos aprendido que, como se dice, la unión hace la fuerza".
Cuando el terror es ley
Si bien al interior de cada país las fuerzas coercitivas actúan conforme a los mecanismos establecidos por sus Estados, es indudable que la política internacional imperialista de Estados Unidos influye en la región latinoamericana tanto como lo hacía durante la Guerra Fría mediante la Doctrina de Seguridad Nacional, encontrando actualmente diversos frentes a través de los cuales ejercer su hegemonía, como los son el militar, el económico y el cultural y simbólico, donde los protagonistas principales son claramente los medios masivos de comunicación. En este mapa hegemónico, la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado se ha convertido en los últimos años en la bandera utilizada por George Bush y su gobierno para lograr la obtención de presupuesto militar, apoyo internacional e injerencia extraterritorial.
Sin embargo, la persecución a supuestos terroristas que se ha reforzado a partir del ataque a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, tiene como antecedentes un conjunto de leyes de inmigración. El 24 de abril de 1996, el presidente Bill Clinton convirtió en ley el Acta Anti–Terrorismo y de Pena de Muerte Efectiva (Anti-Terrorism And Effective Death Penalty Act – AEDPA). Como señala una investigación realizada por el colectivo de comunicación Red Eco Alternativo: "El Acta del '96, cuyo propósito es 'frenar el financiamiento de organizaciones terroristas', (...) define que cualquiera que cometa actos contra la 'seguridad nacional' es considerado terrorista. Pero si se tiene paciencia y se sigue leyendo, se encontrará que define 'seguridad nacional' como la 'defensa, seguridad e intereses económicos de Estados Unidos'. O sea que quien ataca de casi cualquier forma los intereses económicos de Estados Unidos puede ser considerado un terrorista"(8).
Claro que los atentados del 11/9 facilitaron que el combate al terrorismo adquiera características más represivas y que 45 días después, el 26 de octubre de 2001 se promulgara la Ley Patriótica o Acta Patriótica (denominada en inglés "USA PATRIOT Act"), con competencia extraterritorial. La investigación de Red Eco sostiene que "La Patriotic Act, entre otras cosas, amplía las facultades del Presidente, de la justicia militar, y de las autoridades policiales. Confiere a las autoridades federales atribuciones amplias para vigilar e interceptar comunicaciones, tipifica nuevos delitos y establece nuevas penas aplicables a terroristas nacionales e internacionales".
Pero la aprobación de leyes antiterroristas no se quedó en las fronteras de Estados Unidos. El 3 de junio de 2002 la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó la Convención Interamericana contra el Terrorismo que entró en vigor el 7 de octubre de 2003 y tiene como objetivo que todos los estados americanos sancionen leyes antiterroristas que permitan un sistema continental de represión al terrorismo, sin limitaciones como el secreto bancario o el derecho de asilo.
En ese marco y bajo presiones de los Estados Unidos y organismos financieros internacionales, en julio de 2007 se sanciona en Argentina, de manera prácticamente silenciosa, la Ley Antiterrorista (Ley 26.268). Numerosos organismos de derechos humanos alertaron sobre el peligro de esta ley y organizaciones de la sociedad civil se convocaron en un seminario internacional para debatir las implicancias de esta legislación en materia de derechos civiles. Para Stella Calloni "la gravedad de esta situación radica en que nunca se determinó a qué se refiere el término terrorismo, tan ambiguamente utilizado por Estados Unidos y especialmente en un país como Argentina, donde 30 mil personas fueron desaparecidas en nombre del combate al terrorismo en tiempos de la Guerra Fría. No sabemos de qué se trata la norma de esta ley que habla de 'prevenir, sancionar y eliminar el terrorismo', sin explicar sobre lo que se está hablando"(9).
Existen ya en América Latina casos donde la aplicación de las leyes antiterroristas apuntan claramente a criminalizar y perseguir a miembros de organizaciones y movimientos sociales acusándolos de terroristas. En Chile, la Ley Antiterrorista data de los tiempos de la dictadura de Augusto Pinochet y, aunque con leves modificaciones, continúa en vigencia. Haciendo uso de esta ley y con testigos de los que se ocultó su identidad (llamados "testigos sin rostro") fueron condenados por "incendio terrorista" y continúan presos por el caso del Fundo Poluco Pidenco, en manos de la empresa Forestal Mininco, los indígenas del Pueblo Mapuche: Patricia Troncoso (quien sostuvo una huelga de hambre por 101 días llegando al borde de la muerte), José Huenchunao, Jaime Marileo, Juan Carlos Huenulao y Juan Patricio Marileo. Pese al compromiso de la presidenta Michelle Bachelet de no volver a recurrir a la ley antiterrorista en los conflictos de tierra con el Pueblo Mapuche, el ex presidente de la comunidad de Tricauco, Luis Catrimil Huenupe, de 60 años, fue condenado recientemente a cuatro años y un día de prisión por el mismo cargo de "incendio terrorista".
Otro caso de aplicación de la Ley Antiterrorista fue el de la ciudad de Suchitoto, en El Salvador, país que el 21 de septiembre del año 2006 aprobó la llamada Ley Especial contra Actos de Terrorismo, cuyo artículo 6 establece: "El que participare en forma individual o colectiva en tomas u ocupaciones de ciudades, poblados, edificios o instalaciones privadas, lugares de uso público, sedes diplomáticas, o de lugares destinados a cualquier culto religioso, sea total o parcialmente, empleando para ello armas, explosivos u artículos similares, afectando de esa manera el normal desarrollo de las funciones u actividades de los habitantes, personal o usuarios, será sancionado con prisión de veinticinco a treinta años".
Sin embargo, el 2 de julio de 2007, no estaban armadas ni atentaron contra nada ni contra nadie las organizaciones sociales comunitarias que participaban de una protesta pacífica frente al lanzamiento de la Política Nacional de Descentralización y la inauguración de un proyecto de agua que realizaría el presidente Elías Antonio Saca, cuando la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) perteneciente a la Policía Nacional Civil (PNC) detuvo violentamente a 14 personas que fueron acusadas de terrorismo, amenazadas de muerte y sometidas a hostigamientos físicos y psicológicos.
La lucha contra la militarización
En respuesta a las estrategias militares, en cada país de América Latina y el Caribe han surgido movimientos de resistencia de mayor o menor confrontación. Algunos de ellos han trascendido sus fronteras llevando su mensaje a través de redes en todo el mundo -como los zapatistas- o integrándose a movimientos internacionales -como el Mocase VC- pero las experiencias que viven las diversas comunidades se repiten en tanto el sistema de dominación y violencia se reproduce.
Reconociendo la importancia de compartir esas vivencias y de hacer común la información sobre los avances militaristas en la región, los primeros días de mayo del año 2003, organizaciones indígenas, campesinas y sociales; personalidades, académicos e intelectuales; periodistas y medios alternativos de comunicación; centros de derechos humanos, de desarrollo, de investigación y por la cultura de paz; cooperativas y comunidades afectadas por la militarización; viudas, desplazados, familiares de desaparecidos, organizaciones de mujeres, jóvenes y sindicatos, se reunieron en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el Primer Encuentro Hemisférico frente a la Militarización, en medio de fuertes operativos militares y paramilitares que se llevaban adelante contra las comunidades zapatistas, algunas de las cuales habían tenido que desplazarse hacia los Montes Azules.
Aquel primer Encuentro en territorio chiapaneco, impregnado del espíritu del EZLN, permitió socializar experiencias, denunciar violaciones a los derechos humanos, compartir información y articular una lucha contra el militarismo dando nacimiento a la Campaña por la Desmilitarización de las Américas (CADA).
Este año, bajo la consigna "Para callar las armas hablemos los pueblos", se realizará en La Esperanza, Honduras, entre el 3 y el 5 de octubre (unos días antes del Foro Social Guatemala) el Segundo Encuentro Hemisférico frente a la Militarización, que pretende retomar el debate sobre la actual situación regional con la aprobación de las leyes antiterroristas, los planes militares como el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida, la reactivación de la IV Flota de los Estados Unidos, la presencia de la Misión de las Naciones Unidas de Estabilización de Haití (MINUSTAH), la lucha contra los operativos militares conjuntos, la incursión de militares estadounidenses y el establecimiento o mantenimiento de bases norteamericanas, el funcionamiento de la Escuela de las Américas y la ILEA, la persecución a campesinos, indígenas y miembros de movimientos sociales, a los que se criminaliza por defender sus derechos y su territorio o por perseguir una paz con justicia y dignidad.
Analizar en conjunto las estrategias militares hegemónicas y conocer las experiencias de lucha y resistencia de los diferentes países presentes en el Encuentro será una forma de renovar y fortalecer articulaciones que trabajen por impedir la avanzada imperialista en América Latina y el Caribe.
(*) Periodista de NuestraAmerica.info
Notas:
(1) Ana Esther Ceceña, La guerra por el agua y la vida, Coordinadora de defensa del agua y la vida, Cochabamba, 2004.
(2) Stella Calloni, "Contrainsurgencia: La era de las democracias de seguridad", Revista Voces de Nuestra América, Nº7, Julio de 2005.
(3) Carlos Fazio, "Miedo y dominación", Diario La Jornada, México, 28 de Enero de 2008.
(4) Gerardo Cerdas, "Militarización y criminalización de los movimientos sociales", publicado en Minga Informativa:
www.movimientos.org, 9 de Abril de 2008.
(5) Claudia Korol, Caleidoscopio de Rebeldías, América Libre, Argentina, 2006.
(6) Carlos Fazio, "El Calendario Chiapaneco", Diario La Jornada, México, 14 de enero de 2008.
(7) _. "Maldita soja. La lucha del Movimiento Campesino de Santiago del Estero", Periódico Mu, Nº14, Abril 2008.
(8) Red Eco Alternativo, Leyes del Terror, Eco Ediciones, Colección El Ojo en la Lupa, Argentina, 2007.
(9) Ver información y ponencias del Seminario en: http://www.mopassol.com.ar http://ecaminos.org:80/leer.php/5126
DESDE MI ATRIBULADA ISLA
Compay Lorenzo:
Recibe un saludo fraternal y afectuoso desde mi atribulada isla, que una vez fue Del Encanto y que los políticos de oficio, de turno en el gobierno han convertido en Isla del Espanto. Pero vendrán días mejores, con la intercesión del Arquitecto del Universo.
Los malandrines locales no usan armas de fuego en sus atropellos, pero con sus acciones leoninas desangran al pueblo. Han ido aumen- tándose sus sueldo a cifras astronómicas, hasta $175,000 al año y se llevan $150 diarios para dietas, libres de impuestos. Ésto, además de un estipendio mensual para gastos de automóvil de $1,300 mensuales. Son tan canallas que protestaron porque este año les congelaron los aumentos que ellos mismos habían legislado, de un 35%, alegando el impacto del aumento en el costo de vida. Tienen la cara de decir que no saben cómo van a poder seguir viviendo sin el aumento. Si esto estuviera ocurriendo en otro sitio, hace rato los hubieran linchado.
Como si todo esto fuera poco, han estado entorpeciendo la obra que ha propuesto el Gobernador, para resolver problemas que afectan al pueblo en todos los órdenes de la vida. ¡Todo en nombre y bajo el amparo de una democracia degenerada y prostituida!
He estado siguiendo el caso de Chiapas en las noticias, pero me parece que hay algún tipo de censura aplicado a la prensa que limita la información que sale de los límites de donde ocurren los hechos. Espero - y deseo - que todo esté bajo control y que la vida en Chiapas haya vuelto a la normalidad. Todos tenemos derecho a vivir una vida en paz y tranquilidad en la cual criemos nuestras familias como Dios manda y poder desarrollar nuestros planes y proyectos para vivir como queremos y merecemos.
Volteando la pagina, adjunto una presentación en PP sobre los siete agujeros más grandes del mundo, que sé vas a encontrar interesantes.
Como suelo aconsejar a mis buenos y apreciados amigos - eres uno - : pórtate mal y disfruta de la vida mientras y como puedas. Resulta de un maestro de español en la universidad, que decía que evitáramos el uso de los tiempos compuestos de los verbos, porque no solamente suelen ser difíciles, sino que además no suenan bien. Como ejemplo, decía que el peor es si yo hubiera habido hecho tal cosa... y añadía: ¡Cuando se presente la oportunidad, hágalo! ¡El tiempo que se va, no vuelve! ¡Suele resultar mejor pedir perdón, que permiso!
¡Que haya salud, felicidad, amor y prosperidad en ricas y abundantes cantidades industriales en tu santo hogar, compadre! Saludos a la redonda y por ahí nos vidrios...
José
Recibe un saludo fraternal y afectuoso desde mi atribulada isla, que una vez fue Del Encanto y que los políticos de oficio, de turno en el gobierno han convertido en Isla del Espanto. Pero vendrán días mejores, con la intercesión del Arquitecto del Universo.
Los malandrines locales no usan armas de fuego en sus atropellos, pero con sus acciones leoninas desangran al pueblo. Han ido aumen- tándose sus sueldo a cifras astronómicas, hasta $175,000 al año y se llevan $150 diarios para dietas, libres de impuestos. Ésto, además de un estipendio mensual para gastos de automóvil de $1,300 mensuales. Son tan canallas que protestaron porque este año les congelaron los aumentos que ellos mismos habían legislado, de un 35%, alegando el impacto del aumento en el costo de vida. Tienen la cara de decir que no saben cómo van a poder seguir viviendo sin el aumento. Si esto estuviera ocurriendo en otro sitio, hace rato los hubieran linchado.
Como si todo esto fuera poco, han estado entorpeciendo la obra que ha propuesto el Gobernador, para resolver problemas que afectan al pueblo en todos los órdenes de la vida. ¡Todo en nombre y bajo el amparo de una democracia degenerada y prostituida!
He estado siguiendo el caso de Chiapas en las noticias, pero me parece que hay algún tipo de censura aplicado a la prensa que limita la información que sale de los límites de donde ocurren los hechos. Espero - y deseo - que todo esté bajo control y que la vida en Chiapas haya vuelto a la normalidad. Todos tenemos derecho a vivir una vida en paz y tranquilidad en la cual criemos nuestras familias como Dios manda y poder desarrollar nuestros planes y proyectos para vivir como queremos y merecemos.
Volteando la pagina, adjunto una presentación en PP sobre los siete agujeros más grandes del mundo, que sé vas a encontrar interesantes.
Como suelo aconsejar a mis buenos y apreciados amigos - eres uno - : pórtate mal y disfruta de la vida mientras y como puedas. Resulta de un maestro de español en la universidad, que decía que evitáramos el uso de los tiempos compuestos de los verbos, porque no solamente suelen ser difíciles, sino que además no suenan bien. Como ejemplo, decía que el peor es si yo hubiera habido hecho tal cosa... y añadía: ¡Cuando se presente la oportunidad, hágalo! ¡El tiempo que se va, no vuelve! ¡Suele resultar mejor pedir perdón, que permiso!
¡Que haya salud, felicidad, amor y prosperidad en ricas y abundantes cantidades industriales en tu santo hogar, compadre! Saludos a la redonda y por ahí nos vidrios...
José
lunes, junio 30, 2008
SE REQUIEREN DIQUES PARA LA DEFENSA DE ZAPATISTAS
Gustavo Esteva
gustavoesteva@mail.com
Zapatistas
Necesitamos reconocer con entereza la gravedad de la situación. No caben exageraciones, pero tampoco disimulos que resten importancia al mal para alzarse discretamente de hombros y regresar sin preocupación a las actividades cotidianas. Es hora de actuar. Sólo con una movilización concertada y eficaz podemos evitar el desastre que nos amenaza.
En noviembre de 2007, Paz con Democracia, un grupo de pensadores independientes que no puede ser acusado de exaltación dogmática o partidaria y que destaca por la serenidad y solidez de sus juicios, advirtió que “México se encuentra en situación de emergencia”. Presentó numerosos hechos y argumentos para fundamentar la advertencia.
El tono de su nuevo llamado, el mes pasado, revela que su lectura de los signos que observan en nuestra realidad agravó su preocupación. Por la emergencia, señalaron, “es necesaria e impostergable la organización de comunidades autónomas en todo el país; comunidades cuyos miembros se autoidentifiquen y se autogobiernen democráticamente para la producción-intercambio-defensa de su alimentación, sus artículos de primera necesidad, su educación y concientización, con niños, mujeres, ancianos y hombres para la defensa de la vida, del patrimonio público, de los pueblos y de la nación, para la preservación del medio ambiente y el fortalecimiento de los espacios laicos y de los espacios de diálogo, que unen en medio de diferencias ideológicas y de valores compartidos”. Hay un claro sentido de urgencia en su llamado.
No lanzaron su mensaje al vacío. Contamos con fuerzas sociales activas y alertas que han demostrado su vitalidad y su capacidad de actuar en muy diversas ocasiones. Pero esas fuerzas han estado mostrando signos de aletargamiento. Ocupadas en la lucha por la supervivencia ante condiciones que forman parte de la emergencia nacional, o distraídas por disputas internas o querellas irrelevantes, no han estado manifestando una conciencia clara de la situación ni la disposición de ánimo que se requiere.
Una vez más, como antena sensible de lo que ocurre en México y en el mundo, los zapatistas se convierten en el punto de flexión. Esta vez no se trata de una nueva iniciativa movilizadora, como las que desde el primero de enero de 1994 han estado despertando al país. Se trata de una situación límite: las agresiones a las comunidades zapatistas, que no han cesado desde 1994, están llegando al punto en que no parece haber más opción que la resistencia armada.
Paz con Democracia, junto con un número significativo de organizaciones sociales y políticas, acaba de presentar una denuncia puntual de lo que está ocurriendo en Chiapas y formuló un llamado urgente. No podemos dejarlo pasar. No es un llamado más, en el desierto: es una exigencia imperativa para actuar.
Debería estar claro, para todos, que los zapatistas no podrán ser desalojados de sus tierras, de sus territorios, y que bajo ninguna circunstancia se rendirán.
Pero no lo está. Autoridades locales y federales podrían estar alentando ilusiones de que el relativo aislamiento de los zapatistas habría creado la oportunidad de deshacerse de ellos. Como dicen que dijo Talleyrand en situación análoga, es un crimen y además un error. Un error de cálculo semejante, cuando Ulises Ruiz pensó que el aislamiento de los maestros le permitiría reprimirlos sin consecuencias, estimuló la insurrección popular oaxaqueña. Reproducir ese error criminal en el caso de los zapatistas tendría consecuencias devastadoras. Necesitamos dejar clara constancia, sin reservas ni matices, de que los zapatistas no están solos. Lo empiezan a hacer numerosos grupos en una veintena de países. Debemos hacerlo más evidente en México.
Al mismo tiempo, hace falta concertarnos para la acción. Se multiplican las pruebas de que la ley o los derechos humanos no son referentes importantes para quienes ocupan actualmente las oficinas de gobierno, y que tampoco demuestran competencia política o sensatez en su obsesión por entregar el país a quienes presionan ya para la entrega de la mercancía.
Poco a poco, a lo largo y ancho del país, emergen las comunidades autónomas a las que se refirió Paz con Democracia. Se les encuentra a cada paso, en barrios y pueblos, en el México profundo. Pero no basta. Es preciso acelerar el paso y multiplicar las iniciativas públicas. Se necesitan diques de contención eficaces ante la ola irresponsable de decisiones e iniciativas que crearon la situación de emergencia y hoy nos acercan al despeñadero.
La guerra que está teniendo lugar no se concentra solamente en los zapatistas. Pero una variedad de factores y circunstancias los colocan nuevamente en el centro de la confrontación y asocian su destino con el del país. Sería suicida no tomarlo en cuenta.
gustavoesteva@mail.com
Zapatistas
Necesitamos reconocer con entereza la gravedad de la situación. No caben exageraciones, pero tampoco disimulos que resten importancia al mal para alzarse discretamente de hombros y regresar sin preocupación a las actividades cotidianas. Es hora de actuar. Sólo con una movilización concertada y eficaz podemos evitar el desastre que nos amenaza.
En noviembre de 2007, Paz con Democracia, un grupo de pensadores independientes que no puede ser acusado de exaltación dogmática o partidaria y que destaca por la serenidad y solidez de sus juicios, advirtió que “México se encuentra en situación de emergencia”. Presentó numerosos hechos y argumentos para fundamentar la advertencia.
El tono de su nuevo llamado, el mes pasado, revela que su lectura de los signos que observan en nuestra realidad agravó su preocupación. Por la emergencia, señalaron, “es necesaria e impostergable la organización de comunidades autónomas en todo el país; comunidades cuyos miembros se autoidentifiquen y se autogobiernen democráticamente para la producción-intercambio-defensa de su alimentación, sus artículos de primera necesidad, su educación y concientización, con niños, mujeres, ancianos y hombres para la defensa de la vida, del patrimonio público, de los pueblos y de la nación, para la preservación del medio ambiente y el fortalecimiento de los espacios laicos y de los espacios de diálogo, que unen en medio de diferencias ideológicas y de valores compartidos”. Hay un claro sentido de urgencia en su llamado.
No lanzaron su mensaje al vacío. Contamos con fuerzas sociales activas y alertas que han demostrado su vitalidad y su capacidad de actuar en muy diversas ocasiones. Pero esas fuerzas han estado mostrando signos de aletargamiento. Ocupadas en la lucha por la supervivencia ante condiciones que forman parte de la emergencia nacional, o distraídas por disputas internas o querellas irrelevantes, no han estado manifestando una conciencia clara de la situación ni la disposición de ánimo que se requiere.
Una vez más, como antena sensible de lo que ocurre en México y en el mundo, los zapatistas se convierten en el punto de flexión. Esta vez no se trata de una nueva iniciativa movilizadora, como las que desde el primero de enero de 1994 han estado despertando al país. Se trata de una situación límite: las agresiones a las comunidades zapatistas, que no han cesado desde 1994, están llegando al punto en que no parece haber más opción que la resistencia armada.
Paz con Democracia, junto con un número significativo de organizaciones sociales y políticas, acaba de presentar una denuncia puntual de lo que está ocurriendo en Chiapas y formuló un llamado urgente. No podemos dejarlo pasar. No es un llamado más, en el desierto: es una exigencia imperativa para actuar.
Debería estar claro, para todos, que los zapatistas no podrán ser desalojados de sus tierras, de sus territorios, y que bajo ninguna circunstancia se rendirán.
Pero no lo está. Autoridades locales y federales podrían estar alentando ilusiones de que el relativo aislamiento de los zapatistas habría creado la oportunidad de deshacerse de ellos. Como dicen que dijo Talleyrand en situación análoga, es un crimen y además un error. Un error de cálculo semejante, cuando Ulises Ruiz pensó que el aislamiento de los maestros le permitiría reprimirlos sin consecuencias, estimuló la insurrección popular oaxaqueña. Reproducir ese error criminal en el caso de los zapatistas tendría consecuencias devastadoras. Necesitamos dejar clara constancia, sin reservas ni matices, de que los zapatistas no están solos. Lo empiezan a hacer numerosos grupos en una veintena de países. Debemos hacerlo más evidente en México.
Al mismo tiempo, hace falta concertarnos para la acción. Se multiplican las pruebas de que la ley o los derechos humanos no son referentes importantes para quienes ocupan actualmente las oficinas de gobierno, y que tampoco demuestran competencia política o sensatez en su obsesión por entregar el país a quienes presionan ya para la entrega de la mercancía.
Poco a poco, a lo largo y ancho del país, emergen las comunidades autónomas a las que se refirió Paz con Democracia. Se les encuentra a cada paso, en barrios y pueblos, en el México profundo. Pero no basta. Es preciso acelerar el paso y multiplicar las iniciativas públicas. Se necesitan diques de contención eficaces ante la ola irresponsable de decisiones e iniciativas que crearon la situación de emergencia y hoy nos acercan al despeñadero.
La guerra que está teniendo lugar no se concentra solamente en los zapatistas. Pero una variedad de factores y circunstancias los colocan nuevamente en el centro de la confrontación y asocian su destino con el del país. Sería suicida no tomarlo en cuenta.
miércoles, junio 25, 2008
EL OLFATO DEL SUB
El olfato del Subcomandante
Eugenia Gutiérrez
¿A qué huele la guerra? ¿Cuánto duele su olor? Ha pasado medio año desde que cerca de veinte humanistas de varios países se reunieron en la Universidad de la Tierra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Respondían a una convocatoria de la Comisión Sexta del EZLN, la revista Contrahistorias y el CIDECI y participaban en un coloquio en memoria de un gran hombre: Andrés Aubry. Cuando el coloquio estaba a punto de terminar tomó la palabra el Subcomandante Insurgente Marcos para decir: "Quienes hemos hecho la guerra sabemos reconocer los caminos por los que se prepara y acerca. Las señales de la guerra en el horizonte son claras. La guerra, como el miedo, también tiene olor.
Y ahora se empieza ya a respirar su fétido olor en nuestras tierras" (16 de diciembre, 2007). Para entonces, las Juntas de Buen Gobierno (JBG) de los cinco Caracoles zapatistas llevaban meses denunciando un reguero de agresiones contra comunidades donde viven miles de hombres y mujeres Bases de Apoyo Zapatistas. Las JBG ya nos habían informado con claridad que los gobiernos federal, estatal y locales estaban recrudeciendo la batalla para despojar al zapatismo de los territorios que recuperó en 1994, durante aquellos días en que tantos murieron luchando. Las denuncias de las JBG eran continuas, cerca de cuarenta tan sólo para 2007. Sin embargo, la advertencia hecha desde la paz de un coloquio resultó estremecedora. No hablaba un intelectual progresista que advierte, honesto, lo que es la guerra. Hablaba el guerrero que lo sabe. Su voz no invitaba a contemplar cicatrices. Iba a lo más hondo y sonaba cruda y profunda, como cuando alguien te coloca sobre una herida para que la veas tal cual es: abierta y sangrante.
Durante 2007 se llevaron a cabo tres grandes encuentros de pueblos zapatistas con pueblos de México y del mundo. Miles de personas de países diversos pudimos escuchar en los Caracoles la historia del zapatismo contada por quienes la han escrito. Sabemos desde entonces que ahora, en la autonomía y a pesar de la constante presión militar, las comunidades en resistencia de Chiapas tienen proyectos de salud que priorizan la dignidad humana y que en varios lugares se han construido clínicas de medicina general y de especialidades, acondicionadas algunas para realizar cirugías o transportar pacientes en ambulancias. Sabemos también que la juventud zapatista cuenta con proyectos de educación autónoma que abarcan desde nivel básico hasta bachillerato, incluidos los Centros Culturales de Educación Tecnológica Autónoma Zapatista (CCETAZ), o que las muchachas y los jóvenes estudiarán ciencias y humanidades cuando echen a andar su universidad, ésa que ya planean. Sabemos porque nos lo contaron y porque lo vimos que no está permitido el consumo de alcohol, en respuesta a una exigencia de las mujeres; que las comunidades zapatistas, sin recibir un centavo de ningún gobierno, cuentan con medios de transporte, bodegas de almacenamiento de granos, prácticas de comercio justo, cooperativas de pan, ganado, bordados y pollos, talleres de herbolaria y medicina tradicional, sensibilidad que reconoce lo que falta, entusiasmo para conseguirlo, radios comunitarias, viveros, campañas de vacunación y prevención de enfermedades, sistemas de impartición de justicia que buscan ser justos, comedores autónomos, oficinas de comunicación, bibliotecas. Y sabemos, como quien distingue el agua del fuego, que en las comunidades zapatistas no se siembra droga.
Hace unos días, cerca de doscientos elementos del ejército federal y la policía estatal de Chiapas irrumpieron en comunidades del Caracol de La Garrucha, llamado "Resistencia Hacia un Nuevo Amanecer". De acuerdo a la denuncia hecha por la JBG "El Camino del Futuro", el miércoles 4 de junio de 2008 llegó hasta las puertas del Caracol un convoy formado por "2 carros grandes de soldado y 3 carros chicos de soldado y 2 carros de seguridad pública, 2 carros de policía municipal y una tanqueta y un carro de PGR", al que poquito después se unió otro convoy proveniente de Patihuitz. Los habitantes del Caracol los rechazaron. Los militares les tomaron fotografías y video. Decidieron rodear el Caracol y anduvieron el camino que lleva a las milpas para dirigirse a la comunidad Hermenegildo Galeana. Según señala la JBG, los militares llevaban el rostro pintado para combate y los guiaba un policía municipal de Ocosingo llamado Feliciano Román Ruiz. A medio camino se toparon con la población civil, hombres, mujeres y niños que los rechazaron a gritos. Los soldados respondieron: "Venimos aquí porque sabemos que hay marihuana y vamos a pasar a huevos". Entonces el pueblo zapatista recurrió a piedras, resorteras, hondas, machetes y todo lo que encontró para rechazarlos. Al no poder pasar, los militares respondieron: "esta vez no vamos a pasar, pero regresamos en 15 días y eso sí a huevos vamos a pasar". Luego se movieron hasta la comunidad de San Alejandro. En su camino los soldados "dejaron pisoteado el sembradillo de maíz, que es único alimento del pueblo para vivir". La comunidad de San Alejandro también los rechazó con lo que pudo y el convoy optó por retirarse.
En este Caracol se han redactado varias páginas de la Otra Campaña, pues fue aquí donde se realizó la primera reunión plenaria (septiembre 2005) y donde inició su recorrido la Comisión Sexta (enero 2006). Además, aquí se llevó a cabo el encuentro "La Comandanta Ramona y las Zapatistas" (diciembre 2007). Este Caracol vive hoy amenazado de incursión militar bajo la acusación de que en su tierra se siembra marihuana. Y no es desconfianza sino memoria: cuando el Aguascalientes que hospedó a la Convención Nacional Democrática en 1994 se volvió emblemático, el gobierno optó por destruirlo y establecer sobre sus restos una enorme base de operaciones militares. La comunidad cercana de Guadalupe Tepeyac fue severamente castigada y conoció el dolor del exilio. El ejército federal mexicano sabe aplastar a la población civil y se especializa en población indígena. Felipe Calderón Hinojosa, presidente por capricho, parece haber clavado una chincheta roja sobre el nombre "La Garrucha" en su mapa de lugares a reprimir, mapa que ya luce muy rojo. Juan Sabines Guerrero, gobernador perredista de Chiapas, lo anima y le sonríe. Hijo del responsable de la masacre de doce indígenas en Golonchán (junio de 1980), el Sabines actual ha gobernado un Chiapas donde no sólo paramilitares sino policías a su cargo no han dejado de lastimar a la población civil en actos de violencia patéticamente cobardes: niños torturados al ir por agua al río; padres e hijos encarcelados como quien caza una presa; campesinos solos golpeados en grupo o baleados a orillas de una carretera; cortes de agua; mujeres golpeadas, humilladas; familias que ven arder su milpa; familias que ven arder su casa; jóvenes perseguidos por veredas o espiados a la puerta de su hogar para clavarles un machete en el cráneo; cortes de luz; personas de cualquier edad desplazadas en cualquier momento.
Para saber a qué huele la guerra o imaginar qué tanto duele podríamos hablar con todos ellos. Podríamos preguntarles a ellas. Quizá responderían "depende". A veces la guerra huele a la casa que te incendiaron y su olor duele tanto como los años que viviste o pensabas vivir en ella. Otras veces huele a sangre en tu rostro golpeado y su olor te duele igual que las patadas de varias decenas de hombres contra ti solito. Depende. Tal vez la guerra huele al marido que te robó la policía y duele tanto como la sentencia que, sin motivo, le ha impuesto un juez brutal. Habría que hablar con ellos, preguntarles a ellas. Cada testimonio de la violencia estatal de los dos últimos años ha sido presentado con detalle por las JBG, documentado por organismos civiles, videograbado por brigadistas solidarios e incluso recogido en documentales. Los hechos están allí, al alcance de los sentidos de quien quiera conocerlos. Cuando el Subcomandante Marcos subrayó en San Cristóbal de las Casas que podía olerse la guerra, la comunidad de La Garrucha estaba lista para recibir a miles de mujeres de decenas de países. Seis meses después, la comunidad de La Garrucha está lista para recibir al ejército de Felipe Calderón con toda su violencia. La pareja que tenía planeado casarse el 20 de junio, pues se casa. Bueno, en realidad adelanta la fiesta, la comida y el baile porque la boda será después.
Las mujeres que ya echaron a andar la nueva "Clínica Comandanta Ramona" se reúnen en el piso superior de esta construcción sobresaliente para seguir tomando su curso de salud sexual y reproductiva. El comedor autónomo alimenta sin parar a los comensales citadinos con una cocina de gas donde el fogón es historia. Las niñas visten los mil colores de siempre y los niños hacen las diabluras de costumbre. La mujer anciana que vive sola no deja de preparar los panes de maíz. El auditorio generoso que nos ha alojado no cambia su fisonomía mientras en una esquina del templete central del pueblo sobresale la figura de una enorme vigilante que mira hacia la entrada del Caracol, que aguanta sol y lluvia y que es varias compañeras en una: Emiliana Digna Ramona, la muñeca regalo entregada al Encuentro de Mujeres en diciembre de 2007, la que bailaba sin parar.
Todo indica que esta comunidad, como cualquier comunidad zapatista, espera la ofensiva militar. Y en esa espera, la comunidad sigue viviendo. Como bien dice la Junta de Buen Gobierno en su comunicado del 4 de junio: "Somos lo que ya saben hermanos y hermanas de México y del mundo".
Caracol de La Garrucha, junio 2008.
Cuando el Subcomandante Marcos subrayó en San Cristóbal de las Casas que podía olerse la guerra, la comunidad de La Garrucha estaba lista para recibir a miles de mujeres de decenas de países. Seis meses después, la comunidad de La Garrucha está lista para recibir al ejército de Felipe Calderón con toda su violencia. La pareja que tenía planeado casarse el 20 de junio, pues se casa. Bueno, en realidad adelanta la fiesta, la comida y el baile porque la boda será después.
Las mujeres que ya echaron a andar la nueva "Clínica Comandanta Ramona" se reúnen en el piso superior de esta construcción sobresaliente para seguir tomando su curso de salud sexual y reproductiva. El comedor autónomo alimenta sin parar a los comensales citadinos con una cocina de gas donde el fogón es historia. Las niñas visten los mil colores de siempre y los niños hacen las diabluras de costumbre. La mujer anciana que vive sola no deja de preparar los panes de maíz. El auditorio generoso que nos ha alojado no cambia su fisonomía mientras en una esquina del templete central del pueblo sobresale la figura de una enorme vigilante que mira hacia la entrada del Caracol, que aguanta sol y lluvia y que es varias compañeras en una: Emiliana Digna Ramona, la muñeca regalo entregada al Encuentro de Mujeres en diciembre de 2007, la que bailaba sin parar.
Todo indica que esta comunidad, como cualquier comunidad zapatista, espera la ofensiva militar. Y en esa espera, la comunidad sigue viviendo. Como bien dice la Junta de Buen Gobierno en su comunicado del 4 de junio: "Somos lo que ya saben hermanos y hermanas de México y del mundo".
Caracol de La Garrucha, junio 2008.
Campesinos y zapatistas: la estrategia del caracol
Cuando los comuneros zapatistas se despiden de alguien que conocieron y estiman, le dicen: "que este encuentro no sea el primero ni el último". Así, efectivamente, fue la reunión entre las comunidades zapatistas y las organizaciones de Vía Campesina que tuvo lugar recientemente en Chiapas. Un encuentro que viene desde diversos tiempos y espacios y que, como arroyos que convergen desde el subsuelo, las montañas o los bosques, se encuentran para formar remansos, manantiales, ríos y mares y luego convertidos en lluvia, y recorren el mundo y vuelven a ser suelo, semillas, bosque, entrañas de la tierra.
El manantial esta vez surgió en el contexto del segundo Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, realizado a finales de julio en los caracoles zapatistas en Chiapas, donde organizaciones de Vía Campesina de Asia, América y Europa escucharon los testimonios de mujeres, hombres, niños, jóvenes y ancianos de los cinco caracoles zapatistas sobre las condiciones de extrema explotación en que vivían antes de su levantamiento en 1994, sobre la resistencia colectiva y los 13 años de construcción de la autonomía indígena.
Los convocantes abrieron un espacio especial en su programa para que se presentaran las organizaciones de Vía Campesina. Lo hicieron en el lenguaje de los anfitriones: compartiendo sus canciones, sueños, historias y realidades, desde Tailandia, India, Indonesia y Corea del Sur hasta Brasil, Canadá y otros países, sin olvidar a los trabajadores rurales migrantes, herida que sangra a México y tantas naciones más.
Las realidades y los testimonios de los zapatistas y los otros campesinos se fueron entretejiendo, rompiendo la ilusión de la fragmentación, mostrando cómo la opresión tiene caras similares y complementarias por todo el globo. En todas partes asuelan las mismas trasnacionales -como Monsanto, Cargill, ADM, Coca Cola, Nestlé, Wal-Mart y otras-, que expulsan campesinos e indígenas, engullendo tierra, agua y gente, con monocultivos de soya, eucalipto, caña de azúcar y transgénicos, ahora además con renovados apoyos estatales por el impulso a las empresas de agrocombustibles. A estos despojos se suma que los gobiernos, con la coartada de las grandes organizaciones no gubernamentales (ONG) "conservacionistas" , quieren expulsar a los campesinos e indígenas tanto de Tailandia como de México o Indonesia, convirtiendo sus territorios en supuestas "áreas protegidas". Para esas ONG y las trasnacionales eso es un gran negocio, desconociendo de paso que son los indígenas y campesinos quienes tienen no sólo el derecho, sino también el conocimiento y la experiencia milenaria para cuidar realmente bosques, tierras y agua.
Igual que se quiso hacer en San Salvador Atenco, a miembros de la Unión de Campesinos de India los expulsaron de su parcela para construir el aeropuerto de Nueva Delhi. También en Tailandia, como en Brasil, la construcción de grandes represas y los proyectos mineros son a costa de la vida de indígenas y campesinos. Las políticas de "reforma agraria de mercado" impuestas por el Banco Mundial -de las cuales el Procede es una versión mexicana- son otro recurso mañoso para despojar a los campesinos de sus tierras en muchas partes.
En Asia como en América Latina, los "programas de apoyo" a los campesinos son apenas limosnas para mantenerlos controlados y divididos, así como para introducir agrotóxicos y semillas industriales; los sistemas educativos desprecian lo campesino e indígena; los sistemas de salud los discriminan, y cuando requieren atención, muchas veces son maltratados o ni los asisten y mueren en la espera, como recientemente sucedió en Huejuquilla a una muchacha huichola.
Pero también y, sobre todo, se entretejen las historias de la resistencia. La contundencia de la autonomía zapatista marcó una huella profunda en los delegados y delegadas de Vía Campesina: desde las palabras de jóvenes y jóvenas que crecieron en los 13 años de "otro mundo" -no sólo "posible", sino real- y ahora son las encargadas de muchas tareas, el tejido de los trabajos colectivos, las autoridades que realmente "mandan obedeciendo" -porque el pueblo las puede revocar en cualquier momento-, los sistemas autogestionarios de salud y educación. También las luchas de Vía Campesina encontraron un reflejo de empatía y calor en las comunidades zapatistas: "sufrimos las mismas cosas, tenemos las mismas luchas, es mucho lo que podemos hacer", expresó un compañero del caracol de Morelia. El movimiento zapatista ha sido un gran espejo que ha provocado por todo el mundo que los movimientos entiendan la situación propia al reflejarse en la lucha de los otros. Ahora los campesinos de Tailandia, India, Brasil le devuelven la imagen.
Por todo esto, este encuentro no fue el primero: más allá de las personas y organizaciones concretas, lo que se encuentra a sí mismo en otras y otros son las formas de vida campesina e indígena, que desde su complejidad y sencillez, desde su estar en el mundo con la tierra, las semillas, el agua, la naturaleza, siempre han sido y siguen siendo la base fundamental de toda la vida humana en el planeta, incluyendo la bases de toda la alimentación y medicinas que luego las trasnacionales se apropian, industrializan y vomitan en el mercado.
Además, es un encuentro significativo, porque tanto el zapatismo como Vía Campesina, en diversas formas que pueden converger, plantean visiones y acciones que van más allá del discurso casi decorativo de muchos foros internacionales. Hay mucho camino por andar, pero sin duda este encuentro, que tampoco será el último, es un viento deesperanza."
Solidaridad desde el Pais Vasco con Zapatistas
Saludos desde el País Vasco. Como Bizilur (Asociación para la cooperación y el desarrollo de los pueblos del Norte y del Sur, nos sumamos al rechazo en contra del hostigamiento a las comunidades zapatistas.
Un saludo,
Contra el hostigamiento en Chiapas
Por medio de la presente los abajo firmantes manifestamos nuestro rechazo a la presencia del Ejército Mexicano en comunidades Zapatistas, presencia que en últimos días ha ido en aumento.
El pasado 4 de junio más de 200 elementos del Ejército Mexicano, de la PGR , de la policía estatal y municipal incursionaron en parte del territorio Zapatista de La Garrucha bajo el argumento de buscar plantíos de marihuana (cabe recordar que la siembra y consumo de droga en territorio Zapatista esta prohibido pos sus mismas leyes). Dicha acción representa una provocación a las Juntas de Buen Gobierno, a los Municipios Autónomos, al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y a las comunidades que los apoyan. Dos semanas después, el 18 de junio, 70 elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), apoyados por 30 personas vestidas de civil ingresaron en 4 camionetas de PEP, 3 vehículos de tres toneladas y 8 caballos, a la comunidad de Cruztón, Municipio de Venustiano Carranza, Chiapas. Los policías portaban armas y pistolas de alto poder, los civiles iban armados con palos y machetes. Manifestamos nuestra preocupación por estos actos de amenazas, hostigamiento, por las incursiones de civiles, policías y militares a las comunidades zapatistas y ante la posibilidad de que estas se repitan en las mismas comunidades o en otras dentro del Estado de Chiapas.
Rechazamos la salida militar que se pretende dar a las justas demandas del EZLN, solicitamos que se privilegie el dialogo y la negociación, evitando actos de violencia y el uso desproporcionado o indebido de la fuerza pública.
Exigimos:
¡Respeto a la autonomía de los pueblos indígenas!
¡Cese inmediato a todo tipo de agresiones contra las comunidades Zapatistas!
¡Retiro inmediato del Ejército Mexicano de las comunidades chiapanecas!
Firman: 156 personas y 28 organizaciones de México, Honduras, Argentina, España, Francia, Reino Unido, Bélgica, Chile, Guatemala, El Salvador, Colombia, Uruguay, Paraguay, Suecia, Dinamarca, Venezuela, Portugal, Suiza, Alemania, Austria y Estados Unidos.
Eugenia Gutiérrez
¿A qué huele la guerra? ¿Cuánto duele su olor? Ha pasado medio año desde que cerca de veinte humanistas de varios países se reunieron en la Universidad de la Tierra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Respondían a una convocatoria de la Comisión Sexta del EZLN, la revista Contrahistorias y el CIDECI y participaban en un coloquio en memoria de un gran hombre: Andrés Aubry. Cuando el coloquio estaba a punto de terminar tomó la palabra el Subcomandante Insurgente Marcos para decir: "Quienes hemos hecho la guerra sabemos reconocer los caminos por los que se prepara y acerca. Las señales de la guerra en el horizonte son claras. La guerra, como el miedo, también tiene olor.
Y ahora se empieza ya a respirar su fétido olor en nuestras tierras" (16 de diciembre, 2007). Para entonces, las Juntas de Buen Gobierno (JBG) de los cinco Caracoles zapatistas llevaban meses denunciando un reguero de agresiones contra comunidades donde viven miles de hombres y mujeres Bases de Apoyo Zapatistas. Las JBG ya nos habían informado con claridad que los gobiernos federal, estatal y locales estaban recrudeciendo la batalla para despojar al zapatismo de los territorios que recuperó en 1994, durante aquellos días en que tantos murieron luchando. Las denuncias de las JBG eran continuas, cerca de cuarenta tan sólo para 2007. Sin embargo, la advertencia hecha desde la paz de un coloquio resultó estremecedora. No hablaba un intelectual progresista que advierte, honesto, lo que es la guerra. Hablaba el guerrero que lo sabe. Su voz no invitaba a contemplar cicatrices. Iba a lo más hondo y sonaba cruda y profunda, como cuando alguien te coloca sobre una herida para que la veas tal cual es: abierta y sangrante.
Durante 2007 se llevaron a cabo tres grandes encuentros de pueblos zapatistas con pueblos de México y del mundo. Miles de personas de países diversos pudimos escuchar en los Caracoles la historia del zapatismo contada por quienes la han escrito. Sabemos desde entonces que ahora, en la autonomía y a pesar de la constante presión militar, las comunidades en resistencia de Chiapas tienen proyectos de salud que priorizan la dignidad humana y que en varios lugares se han construido clínicas de medicina general y de especialidades, acondicionadas algunas para realizar cirugías o transportar pacientes en ambulancias. Sabemos también que la juventud zapatista cuenta con proyectos de educación autónoma que abarcan desde nivel básico hasta bachillerato, incluidos los Centros Culturales de Educación Tecnológica Autónoma Zapatista (CCETAZ), o que las muchachas y los jóvenes estudiarán ciencias y humanidades cuando echen a andar su universidad, ésa que ya planean. Sabemos porque nos lo contaron y porque lo vimos que no está permitido el consumo de alcohol, en respuesta a una exigencia de las mujeres; que las comunidades zapatistas, sin recibir un centavo de ningún gobierno, cuentan con medios de transporte, bodegas de almacenamiento de granos, prácticas de comercio justo, cooperativas de pan, ganado, bordados y pollos, talleres de herbolaria y medicina tradicional, sensibilidad que reconoce lo que falta, entusiasmo para conseguirlo, radios comunitarias, viveros, campañas de vacunación y prevención de enfermedades, sistemas de impartición de justicia que buscan ser justos, comedores autónomos, oficinas de comunicación, bibliotecas. Y sabemos, como quien distingue el agua del fuego, que en las comunidades zapatistas no se siembra droga.
Hace unos días, cerca de doscientos elementos del ejército federal y la policía estatal de Chiapas irrumpieron en comunidades del Caracol de La Garrucha, llamado "Resistencia Hacia un Nuevo Amanecer". De acuerdo a la denuncia hecha por la JBG "El Camino del Futuro", el miércoles 4 de junio de 2008 llegó hasta las puertas del Caracol un convoy formado por "2 carros grandes de soldado y 3 carros chicos de soldado y 2 carros de seguridad pública, 2 carros de policía municipal y una tanqueta y un carro de PGR", al que poquito después se unió otro convoy proveniente de Patihuitz. Los habitantes del Caracol los rechazaron. Los militares les tomaron fotografías y video. Decidieron rodear el Caracol y anduvieron el camino que lleva a las milpas para dirigirse a la comunidad Hermenegildo Galeana. Según señala la JBG, los militares llevaban el rostro pintado para combate y los guiaba un policía municipal de Ocosingo llamado Feliciano Román Ruiz. A medio camino se toparon con la población civil, hombres, mujeres y niños que los rechazaron a gritos. Los soldados respondieron: "Venimos aquí porque sabemos que hay marihuana y vamos a pasar a huevos". Entonces el pueblo zapatista recurrió a piedras, resorteras, hondas, machetes y todo lo que encontró para rechazarlos. Al no poder pasar, los militares respondieron: "esta vez no vamos a pasar, pero regresamos en 15 días y eso sí a huevos vamos a pasar". Luego se movieron hasta la comunidad de San Alejandro. En su camino los soldados "dejaron pisoteado el sembradillo de maíz, que es único alimento del pueblo para vivir". La comunidad de San Alejandro también los rechazó con lo que pudo y el convoy optó por retirarse.
En este Caracol se han redactado varias páginas de la Otra Campaña, pues fue aquí donde se realizó la primera reunión plenaria (septiembre 2005) y donde inició su recorrido la Comisión Sexta (enero 2006). Además, aquí se llevó a cabo el encuentro "La Comandanta Ramona y las Zapatistas" (diciembre 2007). Este Caracol vive hoy amenazado de incursión militar bajo la acusación de que en su tierra se siembra marihuana. Y no es desconfianza sino memoria: cuando el Aguascalientes que hospedó a la Convención Nacional Democrática en 1994 se volvió emblemático, el gobierno optó por destruirlo y establecer sobre sus restos una enorme base de operaciones militares. La comunidad cercana de Guadalupe Tepeyac fue severamente castigada y conoció el dolor del exilio. El ejército federal mexicano sabe aplastar a la población civil y se especializa en población indígena. Felipe Calderón Hinojosa, presidente por capricho, parece haber clavado una chincheta roja sobre el nombre "La Garrucha" en su mapa de lugares a reprimir, mapa que ya luce muy rojo. Juan Sabines Guerrero, gobernador perredista de Chiapas, lo anima y le sonríe. Hijo del responsable de la masacre de doce indígenas en Golonchán (junio de 1980), el Sabines actual ha gobernado un Chiapas donde no sólo paramilitares sino policías a su cargo no han dejado de lastimar a la población civil en actos de violencia patéticamente cobardes: niños torturados al ir por agua al río; padres e hijos encarcelados como quien caza una presa; campesinos solos golpeados en grupo o baleados a orillas de una carretera; cortes de agua; mujeres golpeadas, humilladas; familias que ven arder su milpa; familias que ven arder su casa; jóvenes perseguidos por veredas o espiados a la puerta de su hogar para clavarles un machete en el cráneo; cortes de luz; personas de cualquier edad desplazadas en cualquier momento.
Para saber a qué huele la guerra o imaginar qué tanto duele podríamos hablar con todos ellos. Podríamos preguntarles a ellas. Quizá responderían "depende". A veces la guerra huele a la casa que te incendiaron y su olor duele tanto como los años que viviste o pensabas vivir en ella. Otras veces huele a sangre en tu rostro golpeado y su olor te duele igual que las patadas de varias decenas de hombres contra ti solito. Depende. Tal vez la guerra huele al marido que te robó la policía y duele tanto como la sentencia que, sin motivo, le ha impuesto un juez brutal. Habría que hablar con ellos, preguntarles a ellas. Cada testimonio de la violencia estatal de los dos últimos años ha sido presentado con detalle por las JBG, documentado por organismos civiles, videograbado por brigadistas solidarios e incluso recogido en documentales. Los hechos están allí, al alcance de los sentidos de quien quiera conocerlos. Cuando el Subcomandante Marcos subrayó en San Cristóbal de las Casas que podía olerse la guerra, la comunidad de La Garrucha estaba lista para recibir a miles de mujeres de decenas de países. Seis meses después, la comunidad de La Garrucha está lista para recibir al ejército de Felipe Calderón con toda su violencia. La pareja que tenía planeado casarse el 20 de junio, pues se casa. Bueno, en realidad adelanta la fiesta, la comida y el baile porque la boda será después.
Las mujeres que ya echaron a andar la nueva "Clínica Comandanta Ramona" se reúnen en el piso superior de esta construcción sobresaliente para seguir tomando su curso de salud sexual y reproductiva. El comedor autónomo alimenta sin parar a los comensales citadinos con una cocina de gas donde el fogón es historia. Las niñas visten los mil colores de siempre y los niños hacen las diabluras de costumbre. La mujer anciana que vive sola no deja de preparar los panes de maíz. El auditorio generoso que nos ha alojado no cambia su fisonomía mientras en una esquina del templete central del pueblo sobresale la figura de una enorme vigilante que mira hacia la entrada del Caracol, que aguanta sol y lluvia y que es varias compañeras en una: Emiliana Digna Ramona, la muñeca regalo entregada al Encuentro de Mujeres en diciembre de 2007, la que bailaba sin parar.
Todo indica que esta comunidad, como cualquier comunidad zapatista, espera la ofensiva militar. Y en esa espera, la comunidad sigue viviendo. Como bien dice la Junta de Buen Gobierno en su comunicado del 4 de junio: "Somos lo que ya saben hermanos y hermanas de México y del mundo".
Caracol de La Garrucha, junio 2008.
Cuando el Subcomandante Marcos subrayó en San Cristóbal de las Casas que podía olerse la guerra, la comunidad de La Garrucha estaba lista para recibir a miles de mujeres de decenas de países. Seis meses después, la comunidad de La Garrucha está lista para recibir al ejército de Felipe Calderón con toda su violencia. La pareja que tenía planeado casarse el 20 de junio, pues se casa. Bueno, en realidad adelanta la fiesta, la comida y el baile porque la boda será después.
Las mujeres que ya echaron a andar la nueva "Clínica Comandanta Ramona" se reúnen en el piso superior de esta construcción sobresaliente para seguir tomando su curso de salud sexual y reproductiva. El comedor autónomo alimenta sin parar a los comensales citadinos con una cocina de gas donde el fogón es historia. Las niñas visten los mil colores de siempre y los niños hacen las diabluras de costumbre. La mujer anciana que vive sola no deja de preparar los panes de maíz. El auditorio generoso que nos ha alojado no cambia su fisonomía mientras en una esquina del templete central del pueblo sobresale la figura de una enorme vigilante que mira hacia la entrada del Caracol, que aguanta sol y lluvia y que es varias compañeras en una: Emiliana Digna Ramona, la muñeca regalo entregada al Encuentro de Mujeres en diciembre de 2007, la que bailaba sin parar.
Todo indica que esta comunidad, como cualquier comunidad zapatista, espera la ofensiva militar. Y en esa espera, la comunidad sigue viviendo. Como bien dice la Junta de Buen Gobierno en su comunicado del 4 de junio: "Somos lo que ya saben hermanos y hermanas de México y del mundo".
Caracol de La Garrucha, junio 2008.
Campesinos y zapatistas: la estrategia del caracol
Cuando los comuneros zapatistas se despiden de alguien que conocieron y estiman, le dicen: "que este encuentro no sea el primero ni el último". Así, efectivamente, fue la reunión entre las comunidades zapatistas y las organizaciones de Vía Campesina que tuvo lugar recientemente en Chiapas. Un encuentro que viene desde diversos tiempos y espacios y que, como arroyos que convergen desde el subsuelo, las montañas o los bosques, se encuentran para formar remansos, manantiales, ríos y mares y luego convertidos en lluvia, y recorren el mundo y vuelven a ser suelo, semillas, bosque, entrañas de la tierra.
El manantial esta vez surgió en el contexto del segundo Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, realizado a finales de julio en los caracoles zapatistas en Chiapas, donde organizaciones de Vía Campesina de Asia, América y Europa escucharon los testimonios de mujeres, hombres, niños, jóvenes y ancianos de los cinco caracoles zapatistas sobre las condiciones de extrema explotación en que vivían antes de su levantamiento en 1994, sobre la resistencia colectiva y los 13 años de construcción de la autonomía indígena.
Los convocantes abrieron un espacio especial en su programa para que se presentaran las organizaciones de Vía Campesina. Lo hicieron en el lenguaje de los anfitriones: compartiendo sus canciones, sueños, historias y realidades, desde Tailandia, India, Indonesia y Corea del Sur hasta Brasil, Canadá y otros países, sin olvidar a los trabajadores rurales migrantes, herida que sangra a México y tantas naciones más.
Las realidades y los testimonios de los zapatistas y los otros campesinos se fueron entretejiendo, rompiendo la ilusión de la fragmentación, mostrando cómo la opresión tiene caras similares y complementarias por todo el globo. En todas partes asuelan las mismas trasnacionales -como Monsanto, Cargill, ADM, Coca Cola, Nestlé, Wal-Mart y otras-, que expulsan campesinos e indígenas, engullendo tierra, agua y gente, con monocultivos de soya, eucalipto, caña de azúcar y transgénicos, ahora además con renovados apoyos estatales por el impulso a las empresas de agrocombustibles. A estos despojos se suma que los gobiernos, con la coartada de las grandes organizaciones no gubernamentales (ONG) "conservacionistas" , quieren expulsar a los campesinos e indígenas tanto de Tailandia como de México o Indonesia, convirtiendo sus territorios en supuestas "áreas protegidas". Para esas ONG y las trasnacionales eso es un gran negocio, desconociendo de paso que son los indígenas y campesinos quienes tienen no sólo el derecho, sino también el conocimiento y la experiencia milenaria para cuidar realmente bosques, tierras y agua.
Igual que se quiso hacer en San Salvador Atenco, a miembros de la Unión de Campesinos de India los expulsaron de su parcela para construir el aeropuerto de Nueva Delhi. También en Tailandia, como en Brasil, la construcción de grandes represas y los proyectos mineros son a costa de la vida de indígenas y campesinos. Las políticas de "reforma agraria de mercado" impuestas por el Banco Mundial -de las cuales el Procede es una versión mexicana- son otro recurso mañoso para despojar a los campesinos de sus tierras en muchas partes.
En Asia como en América Latina, los "programas de apoyo" a los campesinos son apenas limosnas para mantenerlos controlados y divididos, así como para introducir agrotóxicos y semillas industriales; los sistemas educativos desprecian lo campesino e indígena; los sistemas de salud los discriminan, y cuando requieren atención, muchas veces son maltratados o ni los asisten y mueren en la espera, como recientemente sucedió en Huejuquilla a una muchacha huichola.
Pero también y, sobre todo, se entretejen las historias de la resistencia. La contundencia de la autonomía zapatista marcó una huella profunda en los delegados y delegadas de Vía Campesina: desde las palabras de jóvenes y jóvenas que crecieron en los 13 años de "otro mundo" -no sólo "posible", sino real- y ahora son las encargadas de muchas tareas, el tejido de los trabajos colectivos, las autoridades que realmente "mandan obedeciendo" -porque el pueblo las puede revocar en cualquier momento-, los sistemas autogestionarios de salud y educación. También las luchas de Vía Campesina encontraron un reflejo de empatía y calor en las comunidades zapatistas: "sufrimos las mismas cosas, tenemos las mismas luchas, es mucho lo que podemos hacer", expresó un compañero del caracol de Morelia. El movimiento zapatista ha sido un gran espejo que ha provocado por todo el mundo que los movimientos entiendan la situación propia al reflejarse en la lucha de los otros. Ahora los campesinos de Tailandia, India, Brasil le devuelven la imagen.
Por todo esto, este encuentro no fue el primero: más allá de las personas y organizaciones concretas, lo que se encuentra a sí mismo en otras y otros son las formas de vida campesina e indígena, que desde su complejidad y sencillez, desde su estar en el mundo con la tierra, las semillas, el agua, la naturaleza, siempre han sido y siguen siendo la base fundamental de toda la vida humana en el planeta, incluyendo la bases de toda la alimentación y medicinas que luego las trasnacionales se apropian, industrializan y vomitan en el mercado.
Además, es un encuentro significativo, porque tanto el zapatismo como Vía Campesina, en diversas formas que pueden converger, plantean visiones y acciones que van más allá del discurso casi decorativo de muchos foros internacionales. Hay mucho camino por andar, pero sin duda este encuentro, que tampoco será el último, es un viento deesperanza."
Solidaridad desde el Pais Vasco con Zapatistas
Saludos desde el País Vasco. Como Bizilur (Asociación para la cooperación y el desarrollo de los pueblos del Norte y del Sur, nos sumamos al rechazo en contra del hostigamiento a las comunidades zapatistas.
Un saludo,
Contra el hostigamiento en Chiapas
Por medio de la presente los abajo firmantes manifestamos nuestro rechazo a la presencia del Ejército Mexicano en comunidades Zapatistas, presencia que en últimos días ha ido en aumento.
El pasado 4 de junio más de 200 elementos del Ejército Mexicano, de la PGR , de la policía estatal y municipal incursionaron en parte del territorio Zapatista de La Garrucha bajo el argumento de buscar plantíos de marihuana (cabe recordar que la siembra y consumo de droga en territorio Zapatista esta prohibido pos sus mismas leyes). Dicha acción representa una provocación a las Juntas de Buen Gobierno, a los Municipios Autónomos, al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y a las comunidades que los apoyan. Dos semanas después, el 18 de junio, 70 elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), apoyados por 30 personas vestidas de civil ingresaron en 4 camionetas de PEP, 3 vehículos de tres toneladas y 8 caballos, a la comunidad de Cruztón, Municipio de Venustiano Carranza, Chiapas. Los policías portaban armas y pistolas de alto poder, los civiles iban armados con palos y machetes. Manifestamos nuestra preocupación por estos actos de amenazas, hostigamiento, por las incursiones de civiles, policías y militares a las comunidades zapatistas y ante la posibilidad de que estas se repitan en las mismas comunidades o en otras dentro del Estado de Chiapas.
Rechazamos la salida militar que se pretende dar a las justas demandas del EZLN, solicitamos que se privilegie el dialogo y la negociación, evitando actos de violencia y el uso desproporcionado o indebido de la fuerza pública.
Exigimos:
¡Respeto a la autonomía de los pueblos indígenas!
¡Cese inmediato a todo tipo de agresiones contra las comunidades Zapatistas!
¡Retiro inmediato del Ejército Mexicano de las comunidades chiapanecas!
Firman: 156 personas y 28 organizaciones de México, Honduras, Argentina, España, Francia, Reino Unido, Bélgica, Chile, Guatemala, El Salvador, Colombia, Uruguay, Paraguay, Suecia, Dinamarca, Venezuela, Portugal, Suiza, Alemania, Austria y Estados Unidos.
viernes, junio 20, 2008
NO LES DAREMOS CHANCE...
Se prepara JBG ante tambores de guerra de militares y policías. Se vence plazo de fuerzas armadas para entrar a La Garrucha. "No les daremos chance, los correremos del poblado", advierten.
Hermann Bellinghausen (Enviado)
La Garrucha, Chis. 18 de junio. "La decisión es no darles chance, sacarlos, correrlos del poblado", dice la junta de buen gobierno (JBG) El camino del futuro, en relación con las fuerzas militares y policiacas que podrían regresar a esta región e intentar incursionar en ésta u otras comunidades de la cañada.
Esto, a unas horas de que se cumpla el presunto plazo que dieran tropas federales y policías dos semanas atrás, durante una conato de incursión en La Garrucha, Hermenegildo Galeana y San Alejandro, poblados del municipio autónomo Francisco Gómez, donde la población les impidió el paso y los mandos castrenses amenazaron con volver. El plazo, por cierto, coincide con el tercer aniversario de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.
"Hemos decidido esperar. No podemos alarmar a todo el pueblo. Nada más estamos vigilantes y hay aquí observadores civiles nacionales e internacionales", dice un portavoz, como de costumbre, rodeado por toda la JBG.
Aquí, la vida continúa a pesar de la alarma que provocaron tropas de Ejército federal el pasado 4 de junio, cuando pretextaron buscar sembradíos de droga para introducirse en las comunidades autónomas (precisamente el único territorio donde los pobladores y sus estructuras de gobierno prohíben la producción de drogas, así como su consumo y el de alcohol).
"Los promotores de educación siguieron sus tareas", añade la JBG. En días anteriores, La Jornada pudo apreciar la actividad de decenas de jóvenes en un curso para los docentes zapatistas en este mismo caracol. "Todas las oficinas de la junta y las comisiones, igual que nuestros consejos autónomos, están en su labor".
En cuanto a movimientos militares, la JBG confirma que siguen los patrullajes del Ejército federal todos los días en esta cañada, y ahora se han agregado inusuales recorridos de tropas, policías federales y estatales en el trayecto, transversal a las cañadas, entre San Miguel y Monte Líbano, con lo cual son patrullados los cuatro municipios autónomos de este caracol, especialmente San Manuel y Francisco Gómez, pero también Francisco Villa y Ricardo Flores Magón.
Acciones de solidaridad
En distintas latitudes del mundo se realizaron acciones de solidaridad con las comunidades zapatistas. En Wellington, Nueva Zelanda, un grupo de activistas se manifestó ante la embajada mexicana, demandando "justicia para los zapatistas y los pueblos indígenas". La embajadora María Angélica Arce de Jannet recibió un documento y aseguró que lo turnaría al gobierno de México. Cuestionada por la represión, tortura, cárcel y agresiones contra los movimientos sociales en nuestro país, la diplomática se escabulló a sus oficinas, protegida por los encargados de seguridad.
En Australia, colectivos de Sidney, Melbourne y Brisbane exigieron "el cese inmediato de las agresiones y el hostigamiento que la policía del estado ha realizado en contra de las comunidades zapatistas", y advirtieron que si el gobierno federal continúa atacando a estas comunidades "utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para generar movilizaciones en solidaridad con nuestros compañeros zapatistas y de repudio a la política militar y represiva del Estado mexicano". Al llamado se sumaron colectivos del Estado español y Estados Unidos. Asimismo, en distintas naciones europeas de anunciaron protestas para este jueves.
En México, colectivos, organizaciones e individuos adherentes a la otra campaña respaldaron a las bases zapatistas, municipios autónomos y juntas de buen gobierno: "Es la hora de la movilización y la organización en defensa y apoyo del EZLN. Frente a los tambores de la guerra es necesario organizar ya la respuesta desde todos los rincones del país". Además, una coalición de medios libres nacionales se encadenó en una "denuncia radial" para informar a la población.
Colectivos Extranjeros se Solidarizan con Zapatistas por Regreso de Tropas
por Hermann Bellinghausen
Ocosingo, Chis.
Desde la primeras horas de este miércoles, en distintas latitudes del mundo se han realizado acciones de solidaridad con las comunidades zapatistas. Circulan ya diversas cartas de solidaridad y apoyo, en la víspera de que se cumpla el plazo para el "regreso" de tropas y policías al caracol de La Garrucha y otras localidades de la región.
En Wellington, capital de Nueva Zelanda, un grupo de activistas realizó un acto de difusión y protesta en las puertas de la embajada mexicana, demandando "justicia para los zapatistas y todos los pueblos indígenas".
La embajadora María Angélica Arce de Jannet recibió un documento escrito en ese tenor y aseguró que lo turnaría al gobierno de México. Cuestionada por la represión, tortura, cárcel y agresiones contra los movimientos sociales de nuestro país, la diplomática se escabulló hacia sus oficinas, protegida por los encargados de seguridad del inmueble.
En Australia, colectivos de Sidney, Melbourne y Brisbane exigieron al gobierno de Chiapas "el cese inmediato de las agresiones y el hostigamiento que la policía del estado ha realizado en contra de las comunidades zapatistas".
Advirtieron que si el gobierno federal continúa atacando a estas comunidades "utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para generar movilizaciones en solidaridad con nuestros compañeros zapatistas y de repudio a la política militar y represiva del Estado mexicano".
Al avanzar el día se sumaron al llamado colectivos del Estado Español y Estados Unidos. Asimismo, en distintas naciones europeas de anunciaron acciones hoy y mañana.
En México los colectivos, organizaciones e individuos adherentes a La otra campaña respaldaron este miércoles a las bases de apoyo zapatistas, municipios autónomos y juntas de buen gobierno, así como al propio EZLN: "Es la hora de la movilización y la organización en defensa y apoyo del EZLN. Frente a los tambores de la guerra es necesario organizar ya la respuesta desde todos los rincones del país". Además, una coalición de medios libres nacionales se encadenó en una "denuncia radial" para hacer frente al cerco mediático e informar a la población". La transmisión inició a las 12 horas, y concluirá a las 22 horas.
Hermann Bellinghausen (Enviado)
La Garrucha, Chis. 18 de junio. "La decisión es no darles chance, sacarlos, correrlos del poblado", dice la junta de buen gobierno (JBG) El camino del futuro, en relación con las fuerzas militares y policiacas que podrían regresar a esta región e intentar incursionar en ésta u otras comunidades de la cañada.
Esto, a unas horas de que se cumpla el presunto plazo que dieran tropas federales y policías dos semanas atrás, durante una conato de incursión en La Garrucha, Hermenegildo Galeana y San Alejandro, poblados del municipio autónomo Francisco Gómez, donde la población les impidió el paso y los mandos castrenses amenazaron con volver. El plazo, por cierto, coincide con el tercer aniversario de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.
"Hemos decidido esperar. No podemos alarmar a todo el pueblo. Nada más estamos vigilantes y hay aquí observadores civiles nacionales e internacionales", dice un portavoz, como de costumbre, rodeado por toda la JBG.
Aquí, la vida continúa a pesar de la alarma que provocaron tropas de Ejército federal el pasado 4 de junio, cuando pretextaron buscar sembradíos de droga para introducirse en las comunidades autónomas (precisamente el único territorio donde los pobladores y sus estructuras de gobierno prohíben la producción de drogas, así como su consumo y el de alcohol).
"Los promotores de educación siguieron sus tareas", añade la JBG. En días anteriores, La Jornada pudo apreciar la actividad de decenas de jóvenes en un curso para los docentes zapatistas en este mismo caracol. "Todas las oficinas de la junta y las comisiones, igual que nuestros consejos autónomos, están en su labor".
En cuanto a movimientos militares, la JBG confirma que siguen los patrullajes del Ejército federal todos los días en esta cañada, y ahora se han agregado inusuales recorridos de tropas, policías federales y estatales en el trayecto, transversal a las cañadas, entre San Miguel y Monte Líbano, con lo cual son patrullados los cuatro municipios autónomos de este caracol, especialmente San Manuel y Francisco Gómez, pero también Francisco Villa y Ricardo Flores Magón.
Acciones de solidaridad
En distintas latitudes del mundo se realizaron acciones de solidaridad con las comunidades zapatistas. En Wellington, Nueva Zelanda, un grupo de activistas se manifestó ante la embajada mexicana, demandando "justicia para los zapatistas y los pueblos indígenas". La embajadora María Angélica Arce de Jannet recibió un documento y aseguró que lo turnaría al gobierno de México. Cuestionada por la represión, tortura, cárcel y agresiones contra los movimientos sociales en nuestro país, la diplomática se escabulló a sus oficinas, protegida por los encargados de seguridad.
En Australia, colectivos de Sidney, Melbourne y Brisbane exigieron "el cese inmediato de las agresiones y el hostigamiento que la policía del estado ha realizado en contra de las comunidades zapatistas", y advirtieron que si el gobierno federal continúa atacando a estas comunidades "utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para generar movilizaciones en solidaridad con nuestros compañeros zapatistas y de repudio a la política militar y represiva del Estado mexicano". Al llamado se sumaron colectivos del Estado español y Estados Unidos. Asimismo, en distintas naciones europeas de anunciaron protestas para este jueves.
En México, colectivos, organizaciones e individuos adherentes a la otra campaña respaldaron a las bases zapatistas, municipios autónomos y juntas de buen gobierno: "Es la hora de la movilización y la organización en defensa y apoyo del EZLN. Frente a los tambores de la guerra es necesario organizar ya la respuesta desde todos los rincones del país". Además, una coalición de medios libres nacionales se encadenó en una "denuncia radial" para informar a la población.
Colectivos Extranjeros se Solidarizan con Zapatistas por Regreso de Tropas
por Hermann Bellinghausen
Ocosingo, Chis.
Desde la primeras horas de este miércoles, en distintas latitudes del mundo se han realizado acciones de solidaridad con las comunidades zapatistas. Circulan ya diversas cartas de solidaridad y apoyo, en la víspera de que se cumpla el plazo para el "regreso" de tropas y policías al caracol de La Garrucha y otras localidades de la región.
En Wellington, capital de Nueva Zelanda, un grupo de activistas realizó un acto de difusión y protesta en las puertas de la embajada mexicana, demandando "justicia para los zapatistas y todos los pueblos indígenas".
La embajadora María Angélica Arce de Jannet recibió un documento escrito en ese tenor y aseguró que lo turnaría al gobierno de México. Cuestionada por la represión, tortura, cárcel y agresiones contra los movimientos sociales de nuestro país, la diplomática se escabulló hacia sus oficinas, protegida por los encargados de seguridad del inmueble.
En Australia, colectivos de Sidney, Melbourne y Brisbane exigieron al gobierno de Chiapas "el cese inmediato de las agresiones y el hostigamiento que la policía del estado ha realizado en contra de las comunidades zapatistas".
Advirtieron que si el gobierno federal continúa atacando a estas comunidades "utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para generar movilizaciones en solidaridad con nuestros compañeros zapatistas y de repudio a la política militar y represiva del Estado mexicano".
Al avanzar el día se sumaron al llamado colectivos del Estado Español y Estados Unidos. Asimismo, en distintas naciones europeas de anunciaron acciones hoy y mañana.
En México los colectivos, organizaciones e individuos adherentes a La otra campaña respaldaron este miércoles a las bases de apoyo zapatistas, municipios autónomos y juntas de buen gobierno, así como al propio EZLN: "Es la hora de la movilización y la organización en defensa y apoyo del EZLN. Frente a los tambores de la guerra es necesario organizar ya la respuesta desde todos los rincones del país". Además, una coalición de medios libres nacionales se encadenó en una "denuncia radial" para hacer frente al cerco mediático e informar a la población". La transmisión inició a las 12 horas, y concluirá a las 22 horas.
miércoles, junio 18, 2008
BARRERA HUMANA: COMUNIDADES ZAPATISTAS
CENTENARES DE BASES DE APOYO TENDIERON UNA BARRERA HUMANA EN EL CERRO HUITEPECGRUPO OFICIALISTA INTENTÓ “SEMBRAR ARBOLITOS” EN RESERVA ECOLÓGICA ZAPATISTA
Hermann Bellinghausen (Enviado)
Huitepec Ocotal, Chis., 17 de junio. Contra todas las acechanzas, la reserva ecológica zapatista en las alturas del cerro Huitepec sigue protegida activamente por las bases de apoyo. Desde marzo de 2007 sostienen aquí una movilización continua y rotatoria, a cargo de la junta de buen gobierno de la zona Altos, Corazón céntrico de los zapatistas delante del mundo.
Como ésta previó desde el viernes 13, un grupo oficialista del vecino poblado Alcanfores intentó ingresar al área protegida el domingo pasado, con la presunta intención de “sembrar arbolitos”. Centenares de bases de apoyo de los municipios autónomos de los Altos se movilizaron el fin de semana y tendieron una barrera humana en los límites de la reserva con Alcanfores, cuesta abajo del Huitepec en dirección al valle de Jovel.
Recurriendo a las habituales tácticas de acarreo bajo amenaza, el agente rural sancristobalense Javier Alejandro Cabrera Cano puso pies de siembra de ocote y ciprés en manos de unas decenas de pobladores de Alcanfores, quienes en su intento de pasar al área resguardada, confrontaron verbal y acaloradamente a los zapatistas.
Esta mañana, la guardia de la reserva Huitepec Ocotal ha vuelto a la normalidad. Varias decenas de indígenas van y vienen en torno a su campamento. Los voceros autónomos, muy escuetamente, refieren que “se controló el problema” con la presencia multitudinaria de “compas” encapuchados. El “intento de reforestación”, como lo definieron medios locales, encontró la decidida resistencia de los guardianes tzotziles.
El prefabricado incidente es la más reciente “provocación”, según la llaman los zapatistas, del gobierno municipal sancristobalense. El alcalde Mariano Díaz Ochoa, “auténtico coleto” y priísta, encabeza la segunda generación de la familia que ha dominado la fiebre de construcciones en el municipio. El actual ayuntamiento lo mismo intenta avanzar sobre los humedales que los bosques y los prados del valle y sus montañas aledañas.
Fraccionamientos exclusivos
Entre los distintos problemas ambientales del gobierno coleto, recientemente alcanzó a ser un escándalo la destrucción en marcha de los humedales de Jovel, únicos en el mundo, para construírles encima fraccionamientos “exclusivos”, que cubrirían los ricos mantos hídricos de la ciudad, rodeada además por manantiales de montaña. Algunos de los más ricos brotan del Huitepec.
La preocupación “ecologista” del ayuntamiento es un tanto sorpresiva, pues es sabido que Díaz Ochoa (quien ya ha sido alcalde, y antes secretario de Obras) representa una amenaza contra el frágil equilibrio ambiental. En años recientes sus constructoras han borrado del mapa cerros enteros, literalmente, para extraer grava.
La Jornada, martes 17 de junio de 2008
CHIAPAS: RESPUESTA CIUDADANA
Magdalena Gómez
Los más recientes operativos del Ejército y de las diversas policías en el territorio ocupado por las juntas de buen gobierno en Chiapas entrañan la concreción de la decisión de romper con el espacio de gobierno indígena que el zapatismo ha logrado construir, a contrapelo de la política de Estado que en 2001 se perfiló con la contrarreforma indígena.
Al margen de que su contenido trastocó lo firmado en los acuerdos de San Andrés, desde entonces se perfiló la postura de romper en los hechos con la posibilidad de lograr la firma de la paz con el EZLN. A siete años encontramos evidencias de que está operando una estrategia que busca desarticular en definitiva el proyecto zapatista. Se expresa en materia agraria al promover la confrontación sobre las tierras ocupadas desde 1994 y que serían objeto de regularizació n en el contexto del proceso de diálogo y reconciliació n. También se ha pasado por la presión de los llamados programas sociales, intentando dividir mediante el dineroducto, y ha sido recurrente la postura de mostrar al EZLN como cómplice del crimen organizado.
De la baladronada foxista en torno a que resolvería el conflicto "en 15 minutos", el calderonismo pasó a la estrategia activa de desmantelamiento, sólo que sin anuncios espectaculares. Primero ignoró a la Coordinación para el Diálogo, señalando que desde la Comisión de Desarrollo para Pueblos Indígenas (CDI) se podía "atender", luego empezó a filtrar que desaparecería en definitiva dicha coordinación para luego desdecirse. Si por ellos fuera, formalizarían la abrogación que en la práctica han hecho de la Ley Para el Diálogo la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas.
En ese contexto son particularmente graves los sucesos del pasado 4 de junio: la intervención del Ejército federal, de la Procuraduría General de la República y de las policías estatal y municipal en La Garrucha con el pretexto de buscar plantíos de mariguana. La reacción de los habitantes de las comunidades de Hermenegildo Galeana y San Alejandro para repelerlo con machetes, palos, hondas y resorteras pudo cobrar dimensiones inimaginables. Esta vez no abrieron fuego los intrusos, se retiraron amenazando con que regresarían. ¿Quién puede detenerlos?
Justamente esta pregunta debemos hacernos desde la sociedad, porque no hay espacios de interlocución a ningún nivel: el muy lamentable gobernador de Chiapas, quien llegó al poder con las siglas del PRD, está aliado con lo más atrabiliario del entorno chiapaneco; la presencia de Jorge Constantino Kanter en su gobierno habla por sí misma. Pese a ello, niega responsabilidad en los hechos en voz del secretario de Gobierno, Jorge Antonio Morales Messner, quien en un lenguaje perverso aclaró que ellos no pueden negarse a participar con la policía cuando les solicitan ayuda para combatir delitos federales como el de tráfico de enervantes o de armas, lo cual, dijo, no constituye un acto de represión a los zapatistas. De paso deslizó su "lavado de manos" al señalar que el interlocutor para el diálogo es el gobierno federal y no el chiapaneco. Cuando les conviene se arropan en las formalidades, pero sabemos que en la trayectoria del conflicto la postura del gobierno estatal ha sido clave para activar o desactivar provocaciones. Por otra parte, la muy formal Comisión de Concordia y Pacificación en el Congreso de la Unión parece reliquia enmohecida. Mientras tanto, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas está documentando las reiteradas violaciones a derechos humanos, el incremento de la presencia militar y las evidencias de que el clima de tensión va en aumento (boletín de 11 de junio de 2008).
Desde el zapatismo se ha señalado que muchos de quienes fueron aliados se han alejado, y algo de razón existe en esta percepción que encuentra explicación aparente en el muy controvertido 2006 y las posturas en torno al entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, no hay justificación para cruzarse de brazos ante la actual embestida contra las comunidades zapatistas: todos y todas, esto es, quienes en 1994 salimos a la calle pidiendo la paz y acompañamos ese proceso, debemos responder al calderonismo y exigir que cese el acoso a las juntas de buen gobierno.
Sabemos que la agenda está muy cargada y que todos los frentes son importantes, pero necesitamos rearticularnos, aún es tiempo de reaccionar para impedir que se consolide la estrategia de desmantelamiento y acoso a las comunidades zapatistas de Chiapas. No olvidemos que están dispuestas a defenderse, aun a costa de su vida, y que el EZLN ha reiterado, como hizo a finales del año pasado, que no dejará solas a las comunidades y que las defenderá con todo lo que sabe y puede.
En una ocasión Luis Villoro me preguntó sobre nuestra participación en apoyo a los pueblos indígenas en Chiapas: "¿por qué andamos en esto?", dijo, y él solo se respondió: "porque no podemos ser cómplices". No lo seamos.
De: planton molino de flores
Para: laotra@ezln. org.mx; laotra_df_edomx@ yahoogrupos. com.mx
Enviado: lunes, 16 de junio, 2008 20:50:44
Asunto: [laotra_df_edomx]
CONTINÚA EL HOSTIGAMIENTO CONTRA NUESTRA COMPAÑERA PRESA EN EL MOLINO DE FLORES
A la Otra Campaña:
A los medios de comunicación:
Volvemos a escribirles para seguir denunciando la situación que está viviendo la compañera Patricia Romero Hernández, presa política junto con otros doce compañeros en el penal de Molino de Flores y tres compañeros más en el del Altiplano por los hechos del 3 y 4 de mayo en San Salvador Atenco y Texcoco.
Hace mes y medio comenzó el hostigamiento hacia Patricia, cuando el subdirector del penal Gabriel Martínez Rodríguez amenazó a nuestra compañera con sembrarle un cuadro para alargar su sentencia y le ordenó a una custodia de nombre Guadalupe (alias Lupona) que le echara a sus chamaconas. Desde ese momento varias internas no han dejado de hostigarla, incluso en días de visita y en un intento de aislarla, han agredido también a cualquiera que se junte con ella.
Cuando esta noticia se dio a conocer en el periódico La Jornada, Patricia recibió la amenaza de que le iban a romper el hocico a quien estuviera difundiendo esta noticia. Días después la CCIODH entró a entregarle a Patricia y a los demás compañeros el informe de su trabajo y le preguntaron al director sobre el motivo de estas amenazas, él respondió que no tenía conocimiento sin embargo al día siguiente llamó a Patricia y le pidió una tregua, que si se dejaban de denunciar estos hechos se haría cargo de la situación.
Por ese motivo, la semana pasada no se hizo pública ninguna denuncia, pero el hostigamiento ha seguido, de hecho se ha acrecentado y lo último es que el día domingo 15 de junio, el subdirector sacó personalmente del penal a dos compañeras que entraron a visitarla y dejó claro que la compañera tendrá prohibida la visita los domingos.
La compañera Patricia le pide a la Otra Campaña y a quién sienta indignación por estos hechos que se acrecentén las acciones para detener el hostigamiento y la prepotencia de las autoridades del penal.
Presos Políticos, ¡Libertad!
Contra la represión a las comunidades Zapatistas.
Plantón Molino de Flores.
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